domingo, 8 de enero de 2012

estandarte es el comienzo del juicio

ESTANDARTE ES EL COMIENZO DEL JUICIO


Isa 59:19 Y temerán desde el occidente el nombre de Jehová, y desde el nacimiento del sol su gloria; porque vendrá el enemigo como río, mas el Espíritu de Jehová levantará bandera contra él.

En la parábola del sembrador Cristo promete Tribulación (Mateo 13:21), persecución, tribulación. El dijo que por no tener raíces te vas a caer.
Aquí en Isaías también nos promete tribulación: “el enemigo vendrá como un río”
El evangelio no carece de guerra. También promete que el Espíritu levantará bandera, es decir, un estandarte.
Cuando el enemigo ataca a la ciudad de Dios, El levanta una bandera, levanta un estandarte, levanta un ejemplo, es decir, un patrón, una maqueta, una medida, levanta un ejemplo por el cual las naciones de la tierra serán juzgadas.
La intención del planeta tiene que ser entendida desde el punto de vista desde el principio, de no ser así nada en la historia tendría validez (desde Génesis).
Muchos misterios en la Biblia se omiten, Dios no habla de todo en la Biblia; solo habla de la salvación del hombre, la restauración de todas las cosas y de lo que se perdió en el jardín, de manera que hay que discernir por el espíritu, porque la mente natural no comprende el lenguaje de Dios. Pablo decía: no confiero con carne ni sangre, no mezclo lo que Dios me da, no lo analizo con los jugos gástricos de mis propias opiniones, no lucho con sangre y carne, no lo discuto con un hermano, no diluyo la verdad. La verdad no se diluye, la verdad es absoluta.

Efesios 6:12 Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.

La verdad existe en ausencia de opiniones. Cuando escuchamos la palabra, nuestro espíritu nos comunica que las palabras decretadas son bíblicas, son de Dios, de aquí en adelante es nuestra responsabilidad ponerlas por obra.
El Reino de Dios comienza en nosotros, comienza en el mundo invisible, es decir, en nuestro interior, es el señorío de Dios sobre nuestras vidas. Esa sustancia de la palabra tiene que manifestarse.
El Juicio del Mundo ha comenzado, no del planeta o la tierra, sino del sistema en que se maneja la tierra, los reinos del mundo. Dios va a juzgar los mundos.
En el principio la tierra estaba vacía y en tinieblas (espíritu de maldad o actividad Satánica), y Dios “dijo”, y lo que dijo se formalizó, se enmarco. Sus palabras formo un marco que luego fueron creados. Hebreo dice que por sus palabras fueron los mundos creados (Heb 11:3 Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía). Este espíritu corre a través de toda la Biblia. En Juan 1 dice que el verbo se encarnó, la palabra se encarnó. Todo lo que es palabra de Dios se materializa.

Cuando Dios vio caos en todo el universo, tinieblas y vacío en toda la creación, creo al hombre y lo puso en el planeta, donde estaba el cuartel general de Satanás. Fue en la tierra que Dios puso su mano y plantó un Huerto y creo al hombre. En medio del caos planto el huerto, en medio del cuartel general. Por eso el propósito del hombre no es ser salvo. Cuando el hombre fue creado no necesitaba salvación. El hombre fue creado para restaurar el caos. Si ese fue el propósito de Dios desde el comienzo ¿que nos hace pensar que vamos a salir corriendo de la tierra si aun ésta en caos? El propósito de la creación del hombre es restaurar el desorden de la creación.
Dios tenia un pensamiento: “voy a plantar un huerto, voy a crear un rey, un pequeño dios, lo pondré en el huerto, se multiplicara y restaurará el caos, con el ejemplo del huerto que le he dado”.
El problema presente se resume de forma siguiente: ¿Quién esta a cargo del planeta? No se trata de un gobierno unido en Europa, ni del dilema de una nación judaística, tampoco de un gobierno nacional. El conflicto se encuentra entre los poderes del Reino de Dios, es decir, los poderes del reino de tinieblas contra los poderes del Reino de luz, y la batalla es sobre la tierra.
Todo comienza de quien esta a cargo de la tierra, quien esta a cargo del hombre, quien domina a quien, quien reina sobre la humanidad. La desobediencia del hombre lo identifica automáticamente con el reino satánico.
Los principios de Dios prevalecen en medio de la ignorancia, porque la verdad de Dios es absoluta y no necesita nuestra opinión. Hasta que Dios no consiga dominio sobre todas las áreas del hombre el Reino no se ha establecido. El hombre no puede ser independiente, por eso Adán fue juzgado porque quiso “ser”, esto es la raíz del humanismo. El hombre que no respalda el Reino de Dios no es parte de él, por eso algunos solo son observadores, lo hacen desde afuera sin participar. Cuando un miembro de una iglesia no apoya el Reino de Dios, o no es parte del cuerpo, o es un miembro anormal. Es normal que los miembros del cuerpo obedezcan la cabeza.
Por ser parte del Reino de Dios debemos levantar un estandarte a través de la obediencia.
Dios construye una maqueta, “el huerto”, y en medio de él siembra el árbol del conocimiento, y le dice al hombre: “guarda el huerto, protege el lugar de nuestro encuentro, de compromiso, el lugar de pacto, ese es nuestro cuartel general, ese es el prototipo, esa es la maqueta, así ha de consumarse todo”
Si notamos bien, la Biblia comienza con un árbol y termina con un árbol; comienza con un río y termina con un río al final, hay paz eterna al comienzo y termina con paz eterna al final, relación de Dios y el hombre al comienzo, relación de Dios y el hombre al final, boda en el comienzo y boda al final. El final no es final sino el principio. Dios comienza por el final y luego comienza el principio. (ver: Gen 2.9; Apc 2,7; Gen 2,10; Apc 22,1; Gen 2,3; Apc 22,5; Gen 2,22; Apc 21,2).
La maqueta es el prototipo y todo lo demás debe ser acomodado o construido de acuerdo a la maqueta, es la piedra de ángulo o el ejemplo.
Dios marcó el planeta, el cuartel general de Satanás, con una maqueta, y le dijo al hombre, el rey de la tierra, no a cualquier hombre, sino al semejante a Dios: “Te he puesto sobre la tierra para que la sojuzgues”(los hombres son los reyes de la tierra, pero están reinando los que no son a la imagen de Dios), Los únicos que son dueños se quieren ir. Todas las sectas del mundo quieren apoderarse del planeta, pero los verdaderos herederos se quieren marchar.
Lo dicho al hombre era para que guardara la maqueta y que transformara el resto del mundo a la imagen de la maqueta, es decir, ser pionero, conquistarla, dominarla. La tierra estaba llena de tinieblas y el mandato primordial era salir del huerto y conformar el resto del caos y transformarlo al patrón de la maqueta.
Dios no retracta su palabra porque no hay nadie más alto que El. Nuestras doctrinas ha podido cambiar este propósito en nuestras mentes, pero en la mente de Dios el propósito sigue vigente.
El resto del mundo iba a ser juzgado de acuerdo a la maqueta (huerto), es decir, el resto del mundo tenia que cambiar, o ser juzgado de acuerdo al ejemplo de la maqueta. La maqueta expresa el ejemplo, Dios dice:” esta es la verdad, y todo lo que es mentira será juzgado de acuerdo a la verdad”. Por eso le dice al hombre que se encargara de esa misión.
En cualquier nación existe un libro (Constitución, leyes) que está lleno de criterios establecidos que dictamina en contra o a favor de los cuales la gente es juzgada. Nadie puede ir a una corte y ser juzgado sin haber un criterio establecido para el juicio. Debe haber entonces un estandarte, una ley o una norma por la cual el hombre deba ser juzgado, después de esto entonces se puede sentenciar. Si no hay libro o ley que lo juzgue, entonces es libre automáticamente.
Dios comienza con su primer juicio diciéndole al hombre: “si comes de este árbol ciertamente morirás” (Gen 2,17). Si comía del árbol seria un dios ante si mismo y seria juzgado. Si no comía del árbol dependía enteramente de Dios a través del árbol de la vida. El árbol de la vida entonces se convierte en el patrón. El hombre juzga, discierne y quiere conocer cuando ya sabia, quiere aprender cuando era sabio, intercambia la sabiduría de Dios por el conocimiento del hombre cuando come del fruto, cambia la revelación por el aprendizaje de la ciencia, cambia saberlo todo antes de que acontezca por la manifestación, reacciona, no actúa, porque no sabe lo que acontece hasta que lo ve. Antes de la caída (desobediencia) el hombre veía lo que podía acontecer y eliminarlo antes de que se manifestara.
Dios juzgo al hombre cuando Adán cayo, porque había un ejemplo, una maqueta, un prototipo, levantó un ejemplo para hacerlo. A través del ejemplo Adán fue juzgado, es decir, no se midió de acuerdo a la estatura que Dios manifestó. La estatura de la medida era la obediencia, Adán fue desobediente, obediencia lo juzgó.
Cristo es el segundo Adán, vino y se hizo obediente hasta la muerte, y por ser obediente juzgo a todos los hombres desobedientes. Somos salvos porque hubo un hombre que pudo ser obediente.
Obediencia es el Reino de Dios, desobediencia es el reino de Satanás. La desobediencia fue lo que interrumpió la administración del Reino de Dios en la tierra.
El Reino de Dios jamás se detuvo, porque aun el universo, ángeles, la naturaleza, etc., le obedecen, donde se manifestó desobediencia fue en el hombre, entonces en la tierra el orden divino de Dios fue interrumpido. Dios Reina en el cielo, en la tierra (planeta), en el infierno donde toda rodilla dobla, el único desobediente es el hombre.
Cristo es la simiente primogénita, se convierte en el patrón, a través de los cuales el pecado del hombre puede ser juzgado; pero aun falta los reinos del mundo.
No puede haber juicio sin existir un libro de leyes donde se pueda decir “tú no mides con la estatura”, o sea, no hay juicio sin estandarte.
Dios primero establece un estándar, un patrón, un ejemplo, una medida, un producto final por el cual si el hombre no se mide con el (producto) es juzgado.
Dios establece el estandarte, luego produce el juicio, porque el juicio es automático al medirse con el estandarte. La palabra dice: “las mismas palabras que has escuchado, ellas te juzgarán” (Juan 12,48).
Génesis 3,15 nos recuerda que Satanás recibió de antemano su sentencia. Satanás será destruido por la simiente de la mujer (la iglesia). Todos los que son de Cristo por fe se convierten en simiente de la mujer. El conflicto es entre la simiente de la mujer y la simiente de Satanás.
Ahora bien, Satanás no se puede procrear, ¿entonces como es que tiene simiente? La simiente de Satanás es iniquidad, desobediencia, es lo único que el reproduce en el hombre. La guerra es, la simiente de la mujer (la iglesia) en contra de la simiente de Satanás (el anticristo), es el cuerpo de desobediencia donde sea que se encuentre, mayormente en la Iglesia de Dios.
Satanás para detener la simiente trabaja desde adentro de la Iglesia a través de falsas doctrinas, porque el sabe muy bien que desde afuera no lo puede hacer (Mat 16,18).
Entonces, necesitamos una ley para poder juzgar los mundos, un libro de criterio para poder decirle a las naciones que no se miden con la verdad. Jamás existe un juicio sin manifestarse primero un estandarte.
La ley de Moisés fue un paréntesis para traernos a Cristo, El cumplió la ley. Esta ley era utilizada para juzgar a los hombres. Hoy no existe esa ley, porque la ley fue cumplida. Entonces cabria preguntar: ¿Con que juzgamos entonces al mundo? La Biblia dice que Dios juzgara el mundo. Pero ¿Lo hará sin Ley?
Dios es un Dios de principios, y desde el comienzo estableció que no hay juicio sin estandarte. De manera que sin el levantamiento de un estandarte no podrán ser juzgadas las naciones, y si no se juzgan las naciones, Cristo se mantendrá detenido en el cielo.
Cristo dijo lo siguiente: “Yo vine a cumplir la ley”. De manera que en Cristo por fe ya no tenemos que cumplir la ley, ahora El es la ley cumplida, el que cree en El se convierte en ley, y se llama la Iglesia. Cristo elevo la ley de la letra, extrajo los principios envasados en el libro y los encarno en su vida, y aquellos que Lo aceptan por fe comienzan a ser conformados a la imagen de Cristo convirtiéndose en el libro encarnado. Por eso Pablo dijo: “Tenemos que ser cartas abiertas leídas por todos los hombres” (2Cor 3,2).
La Iglesia entonces, se convierte en la Gloria de Cristo. Gloria es la palabra “Doxa”en el griego, que significa, parecer o exacta representación, es decir, exacta representación del Rey; el Rey es el verbo encarnado, la palabra de Dios.
La Iglesia debe convertirse en la encarnación de los principios bíblicos a través de la obediencia y no de la letra. No tenemos que tratar de manifestar el templo literal sino el espiritual. Por ejemplo, Cristo dijo: “has oído que se dijo no mataras”, y lo cambio diciendo: “si no odias no tendrás ese problema”; extrajo del libro la ley y la convirtió en un principio espiritual más alto que la ley, diciendo o declarando cual es la manera que se debe vivir. Elevo la ley de una posición física a una dimensión espiritual. Debemos ser testimonio para las naciones, pero testificando con nuestras vidas, no con palabras (Mat 24,14). Hay que pagar el precio de lo espiritual obedeciendo.
Si establecemos el Reino de Dios en nuestras vidas no vamos a tener los problemas que había en la ley. La ley era lo que juzgaba a la gente, era el estandarte. Con Cristo la ley se convierten en principios que deben ser escritos en corazones de carne.

Heb 12:25 Mirad que no desechéis al que habla. Porque si no escaparon aquellos que desecharon al que los amonestaba en la tierra, mucho menos nosotros, si desecháremos al que amonesta desde los cielos.
Heb 12:26 La voz del cual conmovió entonces la tierra, pero ahora ha prometido, diciendo: Aún una vez, y conmoveré no solamente la tierra, sino también el cielo.
Heb 12:27 Y esta frase: Aún una vez, indica la remoción de las cosas movibles, como cosas hechas, para que queden las inconmovibles.
Heb 12:28 Así que, recibiendo nosotros un reino inconmovible, tengamos gratitud, y mediante ella sirvamos a Dios agradándole con temor y reverencia;

Notamos en este pasaje que la voz de Dios tuvo un tiempo que conmovió la tierra, y cuando habla de conmover no especifica terremotos o desastres naturales. Los desastres naturales siempre los ha habido, así que, no puede ser terremotos. El prometió que “aun una vez” conmoverá la tierra, indicando la remoción de las cosas movibles, como cosas hechas, para que queden las inconmovibles, el cual es su Reino (gobierno) de forma progresiva en la vida del creyente.
En el antiguo testamento, Dios juzgaba al hombre por su pecado, pero no hacia nada para eliminar la causa de su pecado. Cada vez que el hombre pecaba lo mataba. Pero ahora una vez más, fue a la Cruz, conmovió el pecado del hombre y también trato con el elemento que causaba el pecado destruyéndolo, el príncipe de las tinieblas, conmoviendo así una vez más los cielos y la tierra. Ahora el hombre no tiene excusa por el pecado, porque la razón del pecado fue tratada por juicio en la Cruz. Sin embargo, el hombre cree que tiene libertad amoral para existir porque no ve esa Cruz, la gracia, la ley escrita como estandarte, “la Iglesia de hoy”.
La Iglesia aun anda acarreando la ley en medio de la gracia, confundiendo disciplina con doctrina, conducta con dogma, llegando a conclusiones escatológicas que al máximo son especulaciones que la mayoría nos llegaron a través de hombres sin el espíritu de Dios y en contra de la palabra edificaron toda una doctrina no espiritual, paradigmas dañinos ocasionados por no entender el lenguaje del reino.
La ley ahora es espiritual.

1Pe 4:17 Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios; y si primero comienza por nosotros, ¿cuál será el fin de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios?
1Pe 4:18 Y: Si el justo con dificultad se salva,
¿En dónde aparecerá el impío y el pecador?

El verso dice “POR”, es decir a través de la casa de Dios.
Hay que vencer, y para hacerlo hay que tener un obstáculo, por ello la palabra dice que los cobardes no entran en el reino (Mat 11,12;Apc 21,8), y no lo dice al mundo, sino al pueblo de Dios. Cobarde es el que sabe hacer lo bueno y no lo hace, y no es el mundo porque ellos son ignorantes de la palabra.
Cuando dice: “si el justo con dificultad se salva, ¿en donde aparecerá el impío y el pecador?”, esta hablando de juicio.
La Iglesia ha utilizado erróneamente este texto, mencionando que el juicio es por las faltas del creyente. El Juicio comienza “por” la casa de Dios, es decir, comienza a través del creyente. El estandarte tiene que comenzar en la Iglesia para que el mundo sea juzgado. Esto no elimina el hecho de que Dios a quien ama disciplina, sino somos disciplinados no somos hijos. No podemos pagar la sentencia por nuestras culpas, ya fuimos juzgados, fuimos hallados culpables y Cristo pago la penalidad por mí, no necesitamos más juicio. Ya fuimos hallados culpables, por eso debemos descansar en la gracia de Dios.
La Iglesia es la primera que va a entender el juicio, es la primera en establecer un estandarte, es la que levantara el juicio para juzgar a los sistemas del mundo. Pero hay un problema: “el sistema del mundo se halla más alto que la Iglesia hoy”.
El mundo será juzgado por la Iglesia, no por su boca o por sus palabras, sino que será juzgado por el testimonio de los hijos de Dios.
Podremos juzgar al mundo solo cuando aprendamos a discernir el bien y el mal. Pero el hombre no fue creado para tomar decisiones, fue creado para que el mismo Dios tome las decisiones sobre lo que es bien y lo que es mal por él.
El hombre a lo bueno lo llama malo y a lo malo lo llama bueno, lo que le debe convenir no lo hace y lo que no conviene lo hace. Por eso el hombre guarda en vez de dar, porque no entiende que dar es más bienaventurado que recibir.
Dios le dijo a Adam: “No toques el árbol del discernimiento”, (Gen 2:16-17:” Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer;

mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás”).
Ahora bien, luego Cristo se convierte en el Sumo Sacerdote de nuestras conciencias.
Heb 9:9-11 …Lo cual es símbolo para el tiempo presente, según el cual se presentan ofrendas y sacrificios que no pueden hacer perfecto, en cuanto a la conciencia, al que practica ese culto, ya que consiste sólo de comidas y bebidas, de diversas abluciones, y ordenanzas acerca de la carne, impuestas hasta el tiempo de reformar las cosas. Pero estando ya presente Cristo, sumo sacerdote de los bienes venideros, por el más amplio y más perfecto tabernáculo, no hecho de manos, es decir, no de esta creación…
Esta es la razón por la cual Cristo vino “Perfeccionar nuestras conciencias”.
Ahora, ¿Qué es la conciencia? Es el conjunto de pensamientos que disciernen el bien y el mal en el hombre.
Heb 9:14 ¿cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo?
Por más reglas humanas que se le impongan al creyente no tocaran su conciencia, por eso el legalismo no funciona, porque son normas externas y la conciencia es un mecanismo interno. Cristo debe reinar en nuestras decisiones. Donde el Rey reina hay reino. Y si en Rey reina ahora en nuestras vidas, el reino es hoy. Pero no es una teoría, debe ser un reino práctico y manifestado. No se refiere al culto de adoración, se trata de una vida regida por el carácter de Dios, ya que su reino no transgrede o viola su carácter.
Dios reina en amor, de manera que el amor debe reinar en sus hijos. Dios vive basado en dar, de tal manera que dio al mundo a su hijo, por esa razón un creyente que no es dadivoso no tiene el reino de Dios en su vida. Si el carácter de Dios en estas áreas por ejemplo no está establecido en la vida del creyente, entonces Dios no está reinando en ellas. Estamos siendo transformados, esa es la meta gloriosa, ser transformados a la imagen de Cristo.
El Reino de Dios no es un mensaje, no es un movimiento, es el carácter de Dios establecido en nuestras vidas.
Si no podemos obedecer a los hombres que verdaderamente representan a Dios no podemos obedecer a su reino, sino obedecemos lo que vemos jamás podremos obedecer lo que no vemos. Por ejemplo, si hacemos trampas en nuestro trabajo, escuela, comunidad, etc., jugamos a la escondida con el Espíritu Santo.
Mucha gente confunde el estandarte con hacer cosas excelentes. La excelencia es parte del reino de Dios, pero no el todo, tiene que ver con integridad, incluyendo hasta nuestras finanzas. Debe ser un ejemplo de vida, por ejemplo, llegar a tiempo a nuestro trabajo así como, llegar con igual prontitud al servicio en nuestras iglesias. Sin estandarte las naciones jamás serán juzgadas. Ellos no verán Apocalipsis, o Juan 3,16, etc., ellos verán nuestra forma de vida.
Se trata de un estilo de vida que manifieste el reino de Dios.
Mat 16:13-19 Cuando llegó Jesús a la región de Cesarea de Filipo, comenzó a preguntarles a sus discípulos: -¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre? Ellos respondieron: -Unos que Juan el Bautista, otros que Elías, y otros que Jeremías o alguno de los profetas. Él les dijo: -Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? Respondió Simón Pedro: -Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo.
Jesús le respondió: -Bienaventurado eres, Simón, hijo de Juan, porque no te ha revelado eso ni la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los cielos.
Y yo te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella. Te daré las llaves del Reino de los Cielos; y todo lo que ates sobre la tierra quedará atado en los cielos, y todo lo que desates sobre la tierra quedará desatado en los cielos.

El Liderazgo no precisa de un titulo para tener seguidores. Las llaves son de los cielos no en los cielos, son para usarlas aquí. El tiempo del verbo en esta declaración afirma que todo lo que se ate en la tierra está ya atado en los cielos. Es decir, no que en el cielo se ata cuando lo atamos, si no que, lo que atamos según la orden de Dios ya está atado y desatado. Solo un problema, debemos descubrir lo que está atado y desatado. Solo lo podemos saber por revelación. Pero la Iglesia no quiere revelación, solo quiere información, quieren que la guíen, quiere doctrina.
El reino que está en los hijos de Dios es el que va a juzgar los sistemas del mundo, si el pueblo no diezma el reino satánico opera en sus finanzas. Ahora el diezmo no bendice, el diezmo es un deber del cristiano. Muchos robamos a Dios en las ofrendas, y si se puede robar en esto, quiere decir que las ofrendas no son voluntarias. (Malaquías 3,7-12). Es imposible que algo que sea voluntario entregar se le pueda robar a Dios. Pues entonces no es voluntaria la ofrenda, es una obligación.
Si no respaldamos económicamente el evangelio que predicamos, el mundo no va a creer en nosotros. Podemos vivir un evangelio ocupados en algo (conferencias, cultos, vigilias, etc.) hasta que El venga, o hacer una diferencia mientras el señor regresa viviendo de forma integra a Dios. Depende de la mentalidad, de gente seria, porque podemos vivir un estilo de vida religiosa que niega el poder de Dios mientras Cristo regresa, seremos salvos, no iremos al infierno, pero seremos unos siervos inútiles en la tierra. Delante de los hombres nos veremos bien, pero delante de Dios seremos incapaces de manifestar su reino.
El reino del mundo tiene sus principios y el que opera en ellos prospera, pero será condenado. Cuando le decimos a Dios que tiene permiso de reinar en nuestras vidas ya los principios del mundo no funcionan para nosotros, porque decimos por confesión “Señor reina en mi vida”, el Señor nos cree y por lo tanto nos rodea de sus principios los cuales debemos alcanzar por fe y operar en ellos para poder ser bendecidos, de manera que entramos al reino de Dios por nuestra propia decisión, El no nos obliga. (Juan 3,1-15)
Al entrar al reino de Dios por nuestra propia decisión el juego de leyes y principios cambian, y los principios del mundo para los hijos de Dios no serán ya operantes en nuestras vidas, solo los principios disponibles de Su reino.
Cancelamos la bendición de Dios y sus principios al tratar de operar con los principios del mundo en el reino de Dios, por eso no avanzamos.

Lo que recibió Pedro no fue por carne ni sangre, ni a través de una institución teológica, sino que le fue dado por revelación de que Jesús era el Cristo. Cristo a través de esta revelación edifico un estandarte, “Las puertas del hades no prevalecerán contra la Iglesia”. (Otro ejemplo: Ananías y Safira) Por no medirse con el estandarte fueron Juzgados.
Es imposible juzgar la falta de integridad en el mundo si en la iglesia estamos llenos de lo mismo. Hoy nadie le teme a la Iglesia porque no hay un estandarte con que medirse. Se nos ha dicho que no debemos juzgar (Mateo 7,1-6), pasaje que solo habla de la critica realizada a nuestros semejantes sin tomar en cuentas nuestras debilidades. La palabra misma dice que somos justicia (Romano 6,6; 6,18; 14,17; 2Corintio 5,21; 9,10; Efesios 4,24; 5,9; 1Juan 2,29; Apocalipsis 22,11) y el que está en Cristo ha cumplido la ley (Romano 8,3-4; 10,4).
La palabra dice que la ley saldrá de Sion (Isaías 2,3) y Sion es la Iglesia del Señor, la Jerusalén Celestial, la compañía de millares de ángeles, la congregación de los primogénitos (Hebreo 12,22; Apocalipsis 14,1), es decir, la ley ahora es la Iglesia.
Heb 12:22 sino que os habéis acercado al monte de Sion, a la ciudad del Dios vivo, Jerusalén la celestial, a la compañía de muchos millares de ángeles,
Y cuando dice que “os habéis acercado”, es que ya estamos en el monte Sion, que somos la Jerusalén Celestial, y además, para afirmar aun, dice que somos “la congregación de los primogénitos.
Ahora bien, Pedro discierne que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, El entonces le dice a Pedro: “te entrego unas llaves”, de las cuales hemos prostituido, diciendo: “yo ato en el nombre de Jesús”, y en verdad no ocurre nada. Luego nos preguntamos ¿Qué pasó que nada se ató?
Cuando nuestro juicio sea tan exacto en el espíritu como lo fue en el de Pedro, lo que atemos o desatemos es aquello que está atado o desatado en el cielo. Cuando logremos discernir lo que Dios esta discerniendo, cuando veamos lo que Dios está viendo, cuando nos haga llorar lo que a Dios le hace llorar, cuando nos haga reír lo que a Dios le hace reír, cuando sintamos lo que Dios está sintiendo, entonces es cuando las llaves funcionan, cuando estemos a la par discerniendo con Dios lo que El discierne.
En este tiempo Dios está estableciendo gobierno Apostólico y Profético, y todo mensaje que fluya con eso será más ungido que todos los demás, ya que estos ministerios han sido quitados del cuerpo de Cristo por la Religión, y la Iglesia se sostiene sobre estos fundamentos (Efesios 2,20).
Cuando fluyamos con Dios podemos atar o desatar lo que El esta atando o desatando, cuando veamos con los ojos de Dios, en otras palabras, cuando Dios reine en nosotros es que podemos usar efectivamente las llaves del Reino.
Cuando Dios controle nuestros mensajes, entonces, estos serán ungidos.
En otro sentido, cuando discernimos lo que Dios discierne, entonces Su gobierno, Su influencia y Su autoridad serán nuestras llaves.
Hasta que no reconozcamos lo que Dios está reconociendo, no vamos a levantar un estandarte. Hay que poner prioridad en lo que Dios pone prioridad.
No hay otra forma de mostrarle al mundo que la ley de Dios funciona si no la manifestamos en obediencia.

Joh 15:18-19 Si el mundo os aborrece, sabed que a mí me ha aborrecido antes que a vosotros. Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero porque no sois del mundo, antes yo os elegí del mundo, por eso el mundo os aborrece.
No pertenecemos al sistema del mundo, por lo tanto el mundo debe aborrecernos. Hay creyentes que para identificarlos como tal hay que verlos con la Biblia debajo del brazo, no son aborrecidos, ni sienten aborrecimiento por el mundo. Y aun peor, ni siquiera en sus trabajos saben que son creyentes.

Joh 15:20 Acordaos de la palabra que yo os he dicho: El siervo no es mayor que su señor.(B) Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán; si han guardado mi palabra, también guardarán la vuestra.
Joh 15:21 Más todo esto os harán por causa de mi nombre, porque no conocen al que me ha enviado.
Dios nos promete persecución, y el mundo no nos conoce es porque no hemos manifestado el estandarte, creen que somos otra secta religiosa. Si el mundo supiera que somos enviados de Dios obedecieran o nos perseguirían, el problema es ¿quién tiene la verdad? Nadie va a saber quien tiene la verdad hasta que esta se manifieste en la vida del creyente, ese es el estandarte.


Juan 15:22-27 Si yo no hubiera venido, ni les hubiera hablado, no tendrían pecado; pero ahora no tienen excusa por su pecado. El que me aborrece a mí, también a mi Padre aborrece. Si yo no hubiese hecho entre ellos obras que ningún otro ha hecho, no tendrían pecado; pero ahora han visto y han aborrecido a mí y a mi Padre. Pero esto es para que se cumpla la palabra que está escrita en su ley: Sin causa me aborrecieron.(C) Pero cuando venga el Consolador, a quien yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio acerca de mí. Y vosotros daréis testimonio también, porque habéis estado conmigo desde el principio.
Ya no hay escusa para el pecado, porque el verbo fue manifestado. Si no se llega a manifestar el estandarte de juicio en Cristo el hombre no sería pecador, porque, ¿Qué es pecado sin un estandarte de obediencia? Cristo manifestó el estandarte no fue por lo que predico, sino por lo que hizo, por ello nadie sabía que se podía vivir distinto hasta que vieron el estandarte manifestado en Cristo. Pero como lo vieron manifestado el ejemplo de cómo se vive en la tierra, fuimos juzgados pecadores.
Cuando vino el consolador, el cual procede del Padre, dará testimonio de Cristo, a través de los creyentes. Nuestro llamado es testificar que la verdad funciona, y no con palabras, sino con ejemplo vivo (testimonio), como por ejemplo, demostrarle al mundo que es más bienaventurado dar que recibir.
La bendición de testificar la multiforme sabiduría o los misterios de Dios deben ser administrados para que las potestades entiendan que tenemos un sistema superior (Efesios 1,3-14). Debemos levantar el estandarte que juzgue a los principados del mundo para poder derrotarlos.
Hasta que no haya un espíritu Paternal en la tierra homosexualismo seguirá existiendo. Hasta que no manifestemos un espíritu de amor en la Iglesia para amar al prójimo el suicidio seguirá existiendo. Hasta que no cuidemos a las jovencitas y de las madres solteras seguirán ocurriendo los abortos. Para eso vino el espíritu Santo a reposar en el creyente (Lucas 4,18), no para danzar en la iglesia y tener un buen culto, para luego salir a nuestras casas y seguir el mismo estilo de vida. ¡Es tiempo de sobriedad!

1 Corintios 6,1-3 ¿Osa alguno de vosotros, cuando tiene algo contra otro, ir a juicio delante de los injustos, y no delante de los santos? ¿O no sabéis que los santos han de juzgar al mundo? Y si el mundo ha de ser juzgado por vosotros, ¿sois indignos de juzgar cosas muy pequeñas? ¿O no sabéis que hemos de juzgar a los ángeles? ¿Cuánto más las cosas de esta vida?
Salomón dijo: “Da a tu siervo un espíritu entendido para juzgar a Tu pueblo” (1 Reyes 3,9) No pidió dinero, no pidió vida eterna, lo que pidió fue capacidad de juicio para discernir. Dios le entrego esa capacidad y añadió lo que no pidió.
Para eso es la Iglesia, para juzgar el caos que hay en la tierra desde génesis.

Tenemos que levantar una medida. La Iglesia no es la congregación que se une en un sitio determinado, eso es parte; la Iglesia es el Cuerpo de Cristo operando donde quiera que se encuentre, sea en el trabajo, escuela, mercado, guardería, etc., allí tiene que manifestarse el estandarte, sea de vestimenta, de excelencia, de finanza, de elocuencia, de inteligencia, de integridad, etc.. De todos los reinos del mundo la Iglesia tiene que ser superior, porque tenemos mejores principios. El ejemplo de la Iglesia tiene que ser superior al ejemplo de los inicuos. Si servimos a Dios y nuestros vecinos a Satanás, ¿cómo explicamos que ellos anden mejor que nosotros?, lo seguro seria, que ellos obedecen al 100% sus principios y nosotros no obedecemos a los nuestros. Si los principios de Dios no funcionan, entonces, guardemos la Biblia y quedémonos en casa. Mientras aplicamos y manifestamos los principios vamos mejorando, no solo la parte física, natural o económica, sino tanto mejor la prosperidad del alma, a la forma cómo puedo operar en la tierra, a la bendición y la paz que entra en nuestros hogares, a la relación que mejora en nuestros hijos y nuestras familias, al respeto que nos ganamos ante las naciones, ante el ejemplo que doy a mi familia y al que no conoce a Dios, y seguimos de gloria en gloria….


Heb 5:13-14 Y todo aquel que participa de la leche es inexperto en la palabra de justicia, porque es niño;(F) pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal.


La “palabra de Justicia” es la manifestación de la justicia de Dios. El creyente que se alimenta de leche, que es niño, inmaduro, que no tiene profundidad en el reino de Dios, no es capaz de manifestar la justicia que carga por dentro.
Hay lugares en el mundo espiritual o ciertas confrontaciones donde el que es niño no pueden participar.
Y si no fuera por causa de los elegidos los tiempos no serian acortados, porque hasta los elegidos serian engañados. Y si somos de esos creyentes que solo ocupamos espacio hasta que Cristo venga es posible que caigamos.
La palabra que pone presión, la palabra profunda es para los que alcanzan madurez. La madurez se alcanza, no llega con el tiempo, porque la madurez es la aceptación de nuestra responsabilidad.
Hay niños que son maduros y hay hombres que son niños. La gente inconstante en la iglesia son personas inmaduras, aunque lleven toda una vida en la Iglesia.
Hay ministros inmaduros, que si no los saludan se enojan. Si no se les da participación en un servicio se enojan.
Estamos en un tiempo en donde no hay tiempo para estar saludándonos.
Los maduros son los que tienen los sentidos ejercitados. No son los que oran más que los demás, no es el que tiene la capacidad de ayunar por más largo periodo de tiempo. Es el que usa la palabra, el que tiene percepción externa, el que es práctico para discernir el bien y el mal, es decir, el que tiene el reino de Dios establecido en su vida y lo manifiesta. EL QUE LEVANTA EL ESTANDARTE.
Elaborado por renny Finol (predica Rinaldo Texidor)

COMO EN LOS DIAS DE NOE

COMO EN LOS DIAS DE NOE

2Co 10:3-6 Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne; porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo, y estando prontos para castigar toda desobediencia, cuando vuestra obediencia sea perfecta.

La manera de derribar fortalezas, es derribando estructuras pensantes, paradigmas, o pensamientos que se levantan, que se enorgullecen contra el conocimiento de Dios, que choquen en contra de la verdades bíblicas en nuestra mente y que están equivocadas. Después que esas estructuras pensantes no existan en nuestra mente, las potestades, los principados, gobernadores y huestes espirituales de maldad no conseguirán tronos donde reinar.
Es más fácil orar para derrotar principados que cambiar la forma de pensar. Mientras la fijación mental y los principios errados que como doctrina tengamos y continúen en nuestras mentes los principados seguirán reinando.

Hay que desafiar las estructuras pensantes para cambiar y reinar.
Tenemos que buscar la paz de Cristo en medio de la crisis que existe, buscar un espíritu de solución en medio del engaño.
Dios nunca juzga, sino que nos da su palabra y al desobedecerla ponemos en movimiento nuestro propio juicio. Dios no se baja de su trono para juzgarnos, sino que al desobedecer su palabra somos juzgados.

Las verdades de Dios después que las asumimos en nuestras vidas, se convierten en fortalezas en nuestras mentes.

Hay doctrinas que se han convertido en mascotas en nuestras Iglesias, llevadas desde hace mucho tiempo, que a larga se han convertido en una gran bestia demoniaca. Doctrinas falsas que al derribarlas causan desprecio a la verdad de Dios.

El mensaje del reino no excluye el arrebatamiento. Muchos lo identifican de alguna manera y lo polarizan. El arrebatamiento existe. El problema es que no significa lo que hasta ahora creemos.
Hay que destruir las doctrinas que son del diablo. La palabra dice que en los tiempos finales vendrán doctrinas de demonios. Cuando calculamos los tiempos finales tenemos que recordar que habla de los tiempos finales de la Iglesia y no los tiempos finales de su vida o existencia. Si fuesen los tiempos finales de su vida, usted consideraría que todo lo que se enseño hace dos o tres años como algo herético. Pero si hablamos de la Iglesia que lleva aproximadamente dos mil años de existencia de manera revelada, entonces los últimos días podrían ser los últimos doscientos años. Esto es un problema, porque podría ser que lo que hasta ahora hemos estudiado o aprendido podría considerarse herejía.
Debemos tener la mente abierta para recibir la revelación de la palabra. Existen escrituras que no necesitan interpretación para que Dios nos muestre de qué se trata estos últimos días.

Mateo 13 es el trampolín del reino. Si entendemos estos pasajes bíblicos empezamos a caminar en el reino.

Mat 13:10 Entonces, acercándose los discípulos, le dijeron: ¿Por qué les hablas por parábolas?
Mat 13:11 El respondiendo, les dijo: Porque a vosotros os es dado saber los misterios del reino de los cielos; mas a ellos no les es dado.
Mat 13:12 Porque a cualquiera que tiene, se le dará, y tendrá más; pero al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.(B)
Mat 13:13 Por eso les hablo por parábolas: porque viendo no ven, y oyendo no oyen, ni entienden.
Mat 13:14 De manera que se cumple en ellos la profecía de Isaías, que dijo:
De oído oiréis, y no entenderéis;
Y viendo veréis, y no percibiréis.
Mat 13:15 Porque el corazón de este pueblo se ha engrosado,
Y con los oídos oyen pesadamente,
Y han cerrado sus ojos;
Para que no vean con los ojos,
Y oigan con los oídos,
Y con el corazón entiendan,
Y se conviertan,
Y yo los sane.
Mat 13:16 Pero bienaventurados vuestros ojos, porque ven; y vuestros oídos, porque oyen.
Mat 13:17 Porque de cierto os digo, que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis, y no lo vieron; y oír lo que oís, y no lo oyeron.(D)

Notemos que no es Dios que no quiere que no entendamos, sino que es el corazón de los hombres que no permiten entender su palabra. La palabra dice que según el hombre piensa en su corazón tal es el. (Proverbio 23,7)
El corazón engrosado son las estructuras pensantes. El corazón del hombre es su mente, donde está su entendimiento, es el “ser” del hombre, y el ser es su estructura pensante.
La razón por el cual Dios no sana a su pueblo es por la grosura de su entendimiento, de otra manera, pudieran haber sido sanados si hubiesen entendido.

Cristo estaba hablando la parábola del sembrador, y ellos consideraban que a un grupo se les estaba hablando distinto. Por esta razón le preguntaron: ¿Por qué les hablas a ellos en parábolas? Sin embargo el mensaje era uno solo, no había dos mensajes. Para un grupo no había entendimiento y para el otro el mensaje había causado suficiente hambre como para hacer preguntas en privado. Las mejores enseñanzas se hacen en grupos pequeños.

En otras palabras, la interpretación de la parábola del sembrador vino por la grosura de su entendimiento. Cristo trataba de corregir un error, el pueblo no entendía y por eso les hablo con la parábola del sembrador. La parábola del sembrador es la solución a las estructuras pensantes de la Iglesia.

Cristo muestra principios, leyes espirituales a través de la parábola del sembrador. Sus discípulos no entendieron y buscaron en privado más sabiduría. Debemos recordar que la Biblia es un libro de soluciones, allí no está escrito todo, solo soluciones. Había rebelión en el reino, Dios creó al hombre para solucionarlo. El hombre se cayó en el huerto, Dios trajo la simiente del hijo del hombre para resolverlo. Hubo desobediencia en la tierra, la obediencia de un hombre la restauró. Hubo división y confusión en la torre de babel, hubo unidad en el día de Pentecostés. Hubo guerra entre Ismael e Isaac y ahora se acaba la guerra porque somos uno en Cristojesús. La Biblia solo expresa restauración y una vez restaurada la caída comienza nuestra misión.

Hay que quitarle a nuestras mentes la expectativa soberana de que las soluciones están en el mundo. La mayoría de los creyentes están aguardando que sea Dios quien resuelvas los problemas mundiales o terrenales.
El reino de Dios viene por obediencia y no por éxito, aunque no hay que subestimar los galardones obtenidos por la iglesia hasta hoy, pero estamos en el tramo final y hace falta otro tipo de equipamiento para poder terminar la carrera. Cada corredor en una carrera de relevo tiene diferentes cualidades dependiendo la posición a la cual va a correr, y en este último tramo hay gente que es mucho más rápida, más determinada, con más denuedo, que al lanzarse a la meta pueden llegar mucho más lejos que nuestros pasados líderes, porque solo tienen una sola cosa en la mente, romper la cinta de la meta. Hebreos 11,39 nos expresa que sin nosotros ellos no llegan, y usted tampoco llegara solo. Así que, estamos todos en un solo cuerpo.

Cuando Dios dice: “oíd y entended”, está diciendo escucha con la intención de obedecer. Cada vez que dice “oíd y entended” nos exige que escuchemos sin doble ánimo, no por comezón de oír, o porque nos gusta la revelación, sino que escuchemos buscando una motivación o una oportunidad para ponerlo por obra. Es necesario destruir la apatía del cuerpo de Cristo, porque de acuerdo a lo que creamos del futuro actuamos en el presente para alcanzarlo.
Casi todas nuestras doctrinas terminan en apostasía produciendo en el pueblo apatía. Nadie tiene deseo de involucrarse en la ciudad, si al cabo se la entregaremos al anticristo. Nadie quiere creer que hay guerra espiritual, si al cabo vamos a salir corriendo. El que milita, lo hace para ganar y quedarse, no para salir huyendo.
Queremos recolectar una millonada de dinero para construir un domo y predicamos que nos vamos a ir de este planeta, a nadie así le sacan un quinto.
Hay que derribar de la mente de que hay gloria en un futuro de una nube flotante con el motivo de mejorar su vida presente.


Mat 13:18 Oíd, pues, vosotros la parábola del sembrador:
Mat 13:19 Cuando alguno oye la palabra del reino y no la entiende, viene el malo, y arrebata lo que fue sembrado en su corazón. Este es el que fue sembrado junto al camino.
Mat 13:20 Y el que fue sembrado en pedregales, éste es el que oye la palabra, y al momento la recibe con gozo;
Mat 13:21 pero no tiene raíz en sí, sino que es de corta duración, pues al venir la aflicción o la persecución por causa de la palabra, luego tropieza.
Mat 13:22 El que fue sembrado entre espinos, éste es el que oye la palabra, pero el afán de este siglo y el engaño de las riquezas ahogan la palabra, y se hace infructuosa.
Mat 13:23 Mas el que fue sembrado en buena tierra, éste es el que oye y entiende la palabra, y da fruto; y produce a ciento, a sesenta, y a treinta por uno.

(Los subtítulos en la Biblia nos hacen perder el sentido de la palabra, ya que son añadiduras que no son inspiradas por Dios)

La palabra que Dios quiere que escuchemos, es la palabra del reino, este es el evangelio de Cristo. Llevamos décadas predicando a la gente que hay que nacer de nuevo, y en ninguna parte de la Biblia aparece que eso hay que hacerlo, solo fue una conversación dedicada a Nicodemo, no es para predicarla al inconverso. La palabra declara que si manifestamos el reino ellos vienen a buscar al Rey y como consecuencia nacerán de nuevo.

El que no entiende la palabra del reino viene el diablo y la arrebata de su corazón, mente o ser del creyente. Al no entender perdemos la oportunidad de ser parte del reino, estos son los creyentes que no están en el camino del reino. Hay que entrar en el camino, no junto a él. La verdadera Iglesia es la embajada, que reconoce cual es el propósito de su nación, y camina rumbo a ese destino; los contrarios son piedras de tropiezo, que por ignorancia desacreditan la iglesia, que por edificar tantos principios errados hoy en día el mundo tiene una falsa expectativa de lo que la iglesia debe ser, de manera que ahora que se está manifestando la verdadera iglesia nadie cree. ¡Satanás siempre levanta un paralelo antes de que lo genuino aparezca! (Hechos 5,35 ss)
Actualmente Satanás hace lo mismo, levanta lo falso mucho antes de que lo verdadero aparezca para desacreditarlo, entonces, al venir lo recto, lo real, nadie lo cree.

Ahora bien, el que fue sembrado en pedregales recibe la palabra con gozo, sale preñado de la revelación, pero no es profundo en el conocimiento de Dios aunque se le impongan las manos, sino que es de corta duración la palabra en su corazón, y a la siguiente semana regresa a lo mismo. Cuando viene la persecución por causa de la palabra; porque Satanás ataca al creyente cuando este escucha la palabra verdadera, entonces el creyente queda en desventaja y tropieza por no entender el mensaje. Por eso muchos no quieren escuchar la verdad de Dios por no ser responsables en manifestar la palabra.

Si Satanás sabe que vamos a ser generales con la palabra que escuchamos, con las mismas armas en contra de generales nos ataca. Al escuchar la verdad Satanás viene con toda su furia para desacreditar la palabra, el juega para destruirnos antes de que nos levantemos a ejecutarla.

Al diablo no le interesa el creyente, le importa es la palabra que escucha, por eso moviliza todas sus huestes de maldad para que vallan en contra de lo que el creyente escuchó. Cristo nos trata de preparar para poder manifestar su reino y prevalecer en tiempos de crisis. Cristo nos está prometiendo aflicción por la palabra, lo malo es que la iglesia siempre se queda en el mundo natural, y primero es lo natural, luego se manifiesta lo espiritual. (Corintios 15,45-46) Bíblicamente para entender los principios espirituales Dios siempre pone de manifiesto primero un ejemplo natural. La iglesia siempre se queda debatiendo en el mundo natural, quedándose en la superficie, sin entender que todos los relatos bíblicos son puertas de entrada al mundo espiritual. Deben cumplirse en nuestras vidas los principios de Dios no la letra. Los superficiales siempre entienden erradamente cuando se les explica con un ejemplo físico los principios espirituales, luego salen desacreditando el mensaje por no haberlo entendido. Si no entendemos los ejemplos naturales no podemos entender el mundo invisible.

Vacilamos en el engaño de las riquezas cuando no somos profundos en el entendimiento del reino, que por no entender la nación de Dios cuando la crisis económica llega lo abandonamos (el reino) para salvar nuestra propia vida. Las depresiones económicas nos hacen abandonar los principios del reino y declinamos a utilizar los del mundo tratando de salvar nuestra propia vida, pensando que debemos trabajar más para alcanzar la estabilidad económica. En una declinación económica debemos ser más creativos, no trabajar el doble.
Todo lo que representa un poder es un reino; la economía, el dinero, las comunicaciones, el deporte, el gobierno, el arte, de los cuales se identifican por un credo o una doctrina común. La palabra reino no es un fantasma, porque hay reino animal, mineral, vegetal, espiritual, material, reino es una especie de algo, y nosotros somos una especie distinta nacida de otra nación, la celestial.

Por no entender los principios espirituales edificamos una pared espiritual que se llama fuga (rapto). Lo que existe es arrebatamiento, y eso no es una fuga. Fugarnos es una cobardía y los cobardes no entran en el reino. Y como no existe el llamado rapto hemos llegado al tiempo de crisis, bienvenido a la vida, ¡ESTAMOS EN CRISIS! Como consecuencia de esa doctrina la iglesia no se ha preparado para vivir de este lado de la realidad. Desde el año cuarenta estamos moviendo esta pared doctrinal hasta la actualidad. Esto ha causado mucho daño a los creyentes, tanto que hasta sus posesiones las vendieron, otros las regalaron porque y que el mundo se destruiría ya, ocasionando esto que muchos perdieran la fe, sentándose frentes a sus casas a llorar porque Cristo no vino.

La doctrina del rapto comenzó hace doscientos años atrás aproximadamente, una joven en Nueva Escocia tuvo una visión de que la iglesia estaba cansada y que tendría que irse y que ciento cuarenta y cuatro mil judíos haría que lo todo una millonada de creyentes no pudo hacer. Que Dios lo que no pudo hacer por el Espíritu en la iglesia lo iba a hacer a través de la carne idolatra de Israel. Que Dios había comenzado por el espíritu e iba a terminar por la carne.

Todo lo que está en la Biblia explica los principios espirituales que debemos desatar.
1Corintio 10,6 y 11; Hebreos 8, 5; 9,9; 8,10; 10,1

Hay que seguir observando las parábolas de Jesús.
Los de buena tierra son los que oyen y entienden la palabra, no es que hay varios tipos de terrenos, sino que la buena tierra depende de nuestro oído. Si nuestro oído es bueno lo mínimo que producimos es el 30%.
Luego de esto viene la parábola de la cizaña que destroza toda nuestra doctrina. A esta le pasamos por encima, nos duele cuando la leemos y hacemos caso omiso porque nadie quiere abrir la lata de gusanos. La explotaremos:


Mat 13:24 Les refirió otra parábola, diciendo: El reino de los cielos es semejante a un hombre que sembró buena semilla en su campo;
Mat 13:25 pero mientras dormían los hombres, vino su enemigo y sembró cizaña entre el trigo, y se fue.
Mat 13:26 Y cuando salió la hierba y dio fruto, entonces apareció también la cizaña.
Mat 13:27 Vinieron entonces los siervos del padre de familia y le dijeron: Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde, pues, tiene cizaña?
Mat 13:28 El les dijo: Un enemigo ha hecho esto. Y los siervos le dijeron: ¿Quieres, pues, que vayamos y la arranquemos?
Mat 13:29 El les dijo: No, no sea que al arrancar la cizaña, arranquéis también con ella el trigo.
Mat 13:30 Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo de la siega yo diré a los segadores: Recoged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla; pero recoged el trigo en mi granero.

La mentalidad de la iglesia era deshacerse de los malos, nunca de los buenos. Desde antes de la llenura del Espíritu Santo ellos entendían que la tierra les pertenecía. La cizaña y el trigo crecen juntos, la cizaña trabaja de adentro de la iglesia, estamos en el mismo campo.
Ahora bien, aquí vemos que recogen a los malos primero, y toda la vida nos enseñaron que los buenos se van y los malos se quedan, enojémonos con el libro.
Luego Cristo empieza a explicar las otras parábolas, dice que el reino es como un grano de mostaza, que crece y se queda con todo. También refiere que el reino es como la levadura, todo lo leuda, es decir, abarca todo. Como aun no entendieron les explicó la parábola de la cizaña. Les quiso decir que en ese momento eran doce apóstoles pero luego a través de ellos toda la tierra seria llena de la gloria de Dios. Daniel lo vio como una imagen humanística. Desde génesis tres Dios lo viene diciendo.

Desde el verso 36 empieza a explicar esta parábola:



Mat 13:36 Entonces, despedida la gente, entró Jesús en la casa; y acercándose a él sus discípulos, le dijeron: Explícanos la parábola de la cizaña del campo.
Mat 13:37 Respondiendo él, les dijo: El que siembra la buena semilla es el Hijo del Hombre.
Mat 13:38 El campo es el mundo; la buena semilla son los hijos del reino, y la cizaña son los hijos del malo.
Mat 13:39 El enemigo que la sembró es el diablo; la siega es el fin del siglo; y los segadores son los ángeles.
Mat 13:40 De manera que como se arranca la cizaña, y se quema en el fuego, así será en el fin de este siglo.
Mat 13:41 Enviará el Hijo del Hombre a sus ángeles, y recogerán de su reino a todos los que sirven de tropiezo, y a los que hacen iniquidad,
Mat 13:42 y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes.
Mat 13:43 Entonces los justos resplandecerán como el sol en el reino de su Padre. El que tiene oídos para oír, oiga.

La iglesia son los hijos del reino, desde el antiguo testamento el único hijo de Dios era Adam, desde Cristo por fe todos somos hijos de Dios, y para ser hijos de Dios hay que nacer de arriba.
El enemigo que siembra la cizaña es el diablo, y hay que tener cuidado porque al entender esto nos van a venir nombres de personas a nuestras mentes, la siega es el fin de la era, del siglo.
En el verso 40 es la clave, es una similitud, “de la misma manera que”, lo utiliza como ejemplo, ellos entendían, porque la cizaña para arrancarla hay que jalarla hacia arriba, así va a terminar esta era presente, diciéndolo dos veces consecutivas, que lo que va a acontecer es que se va arrancar la cizaña, va a desaparecer.

Cristo enviara a sus ángeles, no los de Dios su Padre, sino los suyos, y recogerán de su reino, a todos los que sirven de tropiezo, es decir, que ahora afirma que la cizaña son aquellos que sirven de tropiezo; y aquellos que hacen iniquidad, afirmando también que la manifestación del hombre inicuo ya estaba operando. El misterio de iniquidad ya está aquí. (Mateo 24,24; 2Tesalonicence 2,7) El ministerio de iniquidad no reconoce la autoridad de Dios.

La iglesia resplandecerá cuando sea quitado la cizaña, ya que el Hijo está administrando la iglesia ahora, además, el reino del Padre y el reino del Hijo es lo mismo, solo que en el tiempo presente lo administra Cristo y lo entregará cuando esté en orden. La labor de Cristo es de restaurar lo que se perdió y una vez restaurado a través de sus cinco ministerios y de la iglesia es solo cuando podrá entregarlo al Padre.


El verso de Mateo 13,40 que “de manera como se arranca la cizaña y se quema en el fuego así será el fin de este siglo”. Hagamos una comparación con Lucas 17.

Lucas 17:26 Como fue en los días de Noé,(D) así también será en los días del Hijo del Hombre.

Observemos, “como fue en los días de Noé”, no está hablando de Noé, solo está usando la época de Noé para declarar algo que está por acontecer. Algo aconteció en los días de Noé que nos ayuda a identificar los días postreros. El sujeto son los días de Noé. Lo que afirma que en su venida acontecerá igual que en los días de Noé.
Así será en su venida, ya que el verso continua diciendo: “así será en los días del Hijo del Hombre”. Para estudiar verdadera escatología no solo debemos analizar Apocalipsis. Apocalipsis es un libro eterno de la victoria de Cristo en el pasado, presente y futuro, expresa la victoria eterna para prevalecer en tiempo de crisis.
Sigamos:

Luk 17:27 Comían, bebían, se casaban y se daban en casamiento, hasta el día en que entró Noé en el arca, y vino el diluvio y los destruyó a todos.(E)

¿Quiénes comían, bebían y se daban en casamiento y fueron destruidos? ¿Los justos (Noé y su familia) o los inicuos?, ¡verdaderamente que los inicuos!
“Hasta que el día que entro Noé en el arca”, ¿Quiénes fueron protegidos, los inicuos o los justos?, ¡pues los justos!
“Y vino el diluvio y los destruyo a todos”, ¿Quiénes fueron destruidos, los justos o los inicuos? ¡Efectivamente que los inicuos desaparecieron!

Luk 17:28 Asimismo como sucedió en los días de Lot;(F) comían, bebían, compraban, vendían, plantaban, edificaban;

“Asimismo”, indica otra comparación, otra metáfora. “En los días de Lot, comían, bebían, plantaban, edificaban”, ¿Quiénes, los justos o los inicuos?

Luk 17:29 mas el día en que Lot salió de Sodoma, llovió del cielo fuego y azufre, y los destruyó a todos.

“Salió de Sodoma” es decir salió del sistema. Fueron destruidos todos, ¿quienes, los justos o los inicuos? Afirma de nuevo que los inicuos fueron destruidos.

Luk 17:30 Así será el día en que el Hijo del Hombre se manifieste.

Así será la segunda venida de Cristo, un día similar a los días de Noé y de Lot

Luk 17:31 En aquel día, el que esté en la azotea, y sus bienes en casa, no descienda a tomarlos; y el que en el campo, asimismo no vuelva atrás.(G)

“En aquel día”, ¿Qué día? El día como en los días de Lot y Noé, es decir, el día de la venida de Cristo, uno similar como el día de Noé y Lot.

Luk 17:32 Acordaos de la mujer de Lot.

Luk 17:33 Todo el que procure salvar su vida, la perderá; y todo el que la pierda, la salvará.

Todo el que no construya su protección en el reino de Dios será destruido, el que procure salvar su vida la perderá.

Luk 17:34 Os digo que en aquella noche estarán dos en una cama; el uno será tomado, y el otro será dejado.

Cuando habla del día o de la noche habla de lo mismo, esta mencionando un acontecimiento, noche o día es una época, no una hora, es un tiempo kairo, no 24 horas.
Cuando vendrá ese día, no se sabe, ni aun los ángeles lo saben, si será en el día o a la media noche.
En los días de Noé y Lot los que estaban ocupados en sus propias vidas o en sus propias cosas desaparecieron, los que estaban tras el espíritu humanístico fueron borrados. La mujer de Lot por tener su mirada en las cosas terrenales también fue destruida.
“En aquella noche estarán dos en una cama, uno será tomado y el otro será dejado”, ¿Quién va a ser tomado, el justo o el inicuo? Pues el “inicuo”.

Luk 17:35 Dos mujeres estarán moliendo juntas; la una será tomada, y la otra dejada.

“Dos mujeres”, pues nos muestran dos iglesias que estarán moliendo, lugar donde Sansón perdió la visión, se trata de la iglesia verdadera y la iglesia falsa. Una será tomada y la otra dejada, por supuesto será dejada la verdadera.

Luk 17:36 Dos estarán en el campo; el uno será tomado, y el otro dejado.

Luk 17:37 Y respondiendo, le dijeron: ¿Dónde, Señor? Él les dijo: Donde estuviere el cuerpo, allí se juntarán también las águilas.

“Águilas”, la palabra original es “Buitre”, comparemos con lo que dice Apocalipsis en el capítulo 19 verso 17-19. ¡Aquí se juntan!

Rev 19:17 Y vi a un ángel que estaba en pie en el sol, y clamó a gran voz, diciendo a todas las aves que vuelan en medio del cielo: Venid, y congregaos a la gran cena de Dios,

Rev 19:18 para que comáis carnes de reyes y de capitanes, y carnes de fuertes, carnes de caballos y de sus jinetes, y carnes de todos, libres y esclavos, pequeños y grandes.(J)

La cena que Dios prepara para sus hijos es en medio de sus enemigos. (Ver también Salmo 23,5) Es decir es aquí, así que, el mantel con la mesa larga quitémosla.
Antes eran, capitanes, jinetes, fuertes, esclavos, ahora son, presidentes, vicepresidentes, gobernadores, potestades, huestes espirituales de maldad, etc., aquí es donde se reúnen los buitres, en la cena del humanismo, el cual se autodestruirán.


Tenemos otra escritura como testigo:



Mat 24:36 Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino sólo mi Padre.

Si solo Dios es el que sabe el día y la hora, de dónde sacan el mapa y las profecías
de la venida del Señor. Nadie sabe el día y la hora de la venida del Hijo del Hombre, ni aun Cristo mismo.

Mat 24:37 Mas como en los días de Noé,(J) así será la venida del Hijo del Hombre.

En este verso nos da señal de cómo será la venida nuevamente.

Mat 24:38 Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca,

Mat 24:39 y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos,(K) así será también la venida del Hijo del Hombre.

Mat 24:40 Entonces estarán dos en el campo; el uno será tomado, y el otro será dejado.
“Entonces”, señala aquel día. Como en los días de Noé. Será tomado el inicuo y el justo será dejado. Es el mismo tema, no podemos extraer una escritura y hacer una doctrina de ella.

Mat 24:41 Dos mujeres estarán moliendo en un molino; la una será tomada, y la otra será dejada.

Mat 24:42 Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor.

Mat 24:43 Pero sabed esto, que si el padre de familia supiese a qué hora el ladrón habría de venir, velaría, y no dejaría minar su casa.

Debemos cuidar nuestra casa, la iglesia, para no permitir que nos siembren cizaña.

Mat 24:44 Por tanto, también vosotros estad preparados; porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no pensáis.(L)
Mat 24:45 ¿Quién es, pues, el siervo fiel y prudente, al cual puso su señor sobre su casa para que les dé el alimento a tiempo?

Solo el escriba docto sabe sacar cosas antiguas y nuevas, sabe abrir la dimensión profética de la palabra y aplicarla a la vida presente del reino de Dios. (Mateo 13,52)


Mat 24:46 Bienaventurado aquel siervo al cual, cuando su señor venga, le halle haciendo así.
Mat 24:47 De cierto os digo que sobre todos sus bienes le pondrá.
Mat 24:48 Pero si aquel siervo malo dijere en su corazón: Mi señor tarda en venir; Mat 24:49 y comenzare a golpear a sus consiervos, y aun a comer y a beber con los borrachos,

El golpear tiene que ver con legalismo, actitud de los ministros que no tienen la revelación de Dios y aplican doctrinas humanas para mantener a sus feligreses.
Sentarse a comer y beber con los borrachos no significa literalmente, porque el vino que embriaga es el vino de la falsa doctrina.
El verdadero vino es la revelación de Dios.

Mat 24:50 vendrá el señor de aquel siervo en día que éste no espera, y a la hora que no sabe,
Mat 24:51 y lo castigará duramente, y pondrá su parte con los hipócritas; allí será el lloro y el crujir de dientes.

Volvamos a Mateo.

Mat 13:47 Asimismo el reino de los cielos es semejante a una red, que echada en el mar, recoge de toda clase de peces;

“Así mismo y semejante”, de nuevo una metáfora o comparación. El reino se parece a una red (el evangelio) y es echada en el mar (la humanidad). Muy importante, porque hay un mar de cristal en Jerusalén, que quiere decir gente transparente, íntegra.

Mat 13:48 y una vez llena, la sacan a la orilla; y sentados, recogen lo bueno en cestas, y lo malo echan fuera.

De Nuevo vemos que los malos son echados “fuera”.

Mat 13:49 Así será al fin del siglo: saldrán los ángeles, y apartarán a los malos de entre los justos,

Seremos apartados de los malos, seremos separados. Esto no es cuestión de ser diferentes, ni tampoco de controversias, es cuestión de explicar todo lo contrario a la doctrina que desde hace décadas nos han enseñado de forma errada, desviándonos del verdadero propósito del evangelio del Señor.

Volvamos a Mateo 13,41.

Mat 13:41 Enviará el Hijo del Hombre a sus ángeles, y recogerán de su reino a todos los que sirven de tropiezo, y a los que hacen iniquidad,

La palabra “tropiezo” en este verso, es la palabra griega “proskomma”, que significa ocasión de apostatar, una carnada o una trampa. Esta carnada o trampa tiene relatividad a nuestro destino y siempre esta puesta cerca, un obstáculo contra el que uno puede dar con el pie. Es como un pedazo de tronco que está cerca y que no lo podemos ver, es una ofensa dolorosa. Es como si nos cortaran por los pies fuertemente. Puede ser una persona que esta tan cerca que nos puede engañar haciéndonos tropezar y hacernos caer bien fuerte. Pueden venir con esto a nuestra mente personas cercanas a nosotros. Son gente que no tiene gobierno y que a través de doctrinas erradas y engañosas nos pueden apartar del propósito de Dios en nuestras vidas. Son personas inicuas, que resisten el gobierno de Dios, rebeldes al orden divino. Son fieles a la doctrina que profesan y a su denominación pero son rebeldes a Dios.

La palabra cizaña es la palabra “zizanión”, la cual los rabies la llamaban el grano falso o semilla bastarda, es decir, no era del Padre. La semilla era venenosa, por eso al trigo había que ceñirlo, porque con solo un granito, por lo venenoso que era, que callera en la porción que se le daba al animal o a la persona podía envenenarlo. El grano de cizaña causaba nauseas para el que lo consumiera, sueño, mareo, convulsiones y hasta la muerte.
Si le damos interpretación espiritual, podemos decir que las nauseas es el malestar del cuerpo de Cristo; sueño es la apatía de la Iglesia; mareo es la poca visión y confusión que tienen, convulsiones es el zarandeo continuo del enemigo. Es una doctrina que carece de preparación para vencer, no instruye para este tiempo y está dentro de la Iglesia. Judas lo llama manchas en nuestros ágapes de amor. (Judas 1,12; 2Pedro 2)

El aventador está en su mano y El va a limpiar la era. La era es la iglesia. (Mateo 3,12)

Otras escrituras: Salmo 23; 37,9; 37,29; 37,34; 37,35; 37,36-37; 91,7-8; 93,1; 96,10; 101,8; 104,35; 145,20; 125,1; Proverbios 2,22; 2,21; 10,30; Isaías 13,9; 1,28; Romanos 14,13; 2Pedro 2,5; Hebreo 1, 8-12 (habla de la permanencia de Cristo comparada con la creación, cuya comparación está hecha con el cielo y la tierra, y si Cristo es eterno la creación también); Mateo 5,5; 2Pedro 3,7.




La palabra nos promete cielo nuevo y tierra nueva.


Apocalipsis 21:1-2 Vi un cielo nuevo y una tierra nueva;(A) porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más.

La palabra “nuevo” es la palabra “kainos”, denota nuevo, de aquello que es no acostumbrado, desusado; no nuevo en tiempo, sino nuevo en forma o cualidad, de diferente naturaleza de aquello con lo que se contrasta como viejo. Es la misma palabra que se una en 2Corintios 5:17.

2Co 5:17 De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.

Es un cambio espiritual, no fuimos destruidos y formados de nuevo, lo que cambio fue nuestra naturaleza, nuevo porque nos regimos pon nuevos principios, los del reino de Dios.
La tierra y el cielo son nuevos en cualidad, porque no habrá principados ni potestades, tampoco inicuos en el planeta, el cual es parte de nuestra herencia.

Si hablamos de Jerusalén, también podemos decir que ha sido mal interpretada las escrituras, veamos esto:



Heb 12:18 Porque no os habéis acercado al monte que se podía palpar, y que ardía en fuego, a la oscuridad, a las tinieblas y a la tempestad,
Heb 12:19 al sonido de la trompeta, y a la voz que hablaba, la cual los que la oyeron rogaron que no se les hablase más,(G)
Heb 12:20 porque no podían soportar lo que se ordenaba: Si aun una bestia tocare el monte, será apedreada, o pasada con dardo;(H)
Heb 12:21 y tan terrible era lo que se veía, que Moisés dijo: Estoy espantado y temblando;(I)

Porque no nos acercamos a un monte tangible, uno que se puede tocar con las manos, un monte físico, uno que se puede palpar. Habla del monte donde Moisés recibió las tablas del pacto, donde había límites establecidos por Dios, donde el que se acercare tenía que morir, es decir al monte Sinaí. Pues a ese monte no hemos llegado. (Éxodo 24:12; 19:12-13)

Heb 12:22 sino que os habéis acercado al monte de Sion, a la ciudad del Dios vivo, Jerusalén la celestial, a la compañía de muchos millares de ángeles,

“Sino que”, afirma que pertenecemos, que hemos llegado al monte Sión, a la ciudad del Dios vivo, “Jerusalén la celestial”.
Heb 12:23 a la congregación de los primogénitos que están inscritos en los cielos, a Dios el Juez de todos, a los espíritus de los justos hechos perfectos,

Y en este verso nos aclara aun más que estamos en la congregación de los primogénitos (Iglesia). En otras palabras, la nueva Jerusalén somos todos los salvos inscritos en el libro de los cielos y que es la Iglesia del Señor.

Observemos a la ciudad del Dios vivo ahora en Apocalipsis:

Apocalipsis 21:2 Y yo Juan vi la santa ciudad,(B) la nueva Jerusalén, descender del cielo, de Dios,(C) dispuesta como una esposa ataviada para su marido.(D)

Si tomamos este pasaje literalmente, veremos entonces descender una ciudad con falda, ya que el escritor dice que la vio descender como una esposa ataviada, es decir vestida.
Dejamos esta pregunta al aire para continuar: ¿Quién es la esposa del Cordero?


Apocalipsis 21:9 Vino entonces a mí uno de los siete ángeles que tenían las siete copas llenas de las siete plagas postreras, y habló conmigo, diciendo: Ven acá, yo te mostraré la desposada, la esposa del Cordero.

El Angel le dice a Juan, te voy a mostrar la desposada, es decir, la Iglesia del Señor, “la esposa del Cordero”. Aquí damos respuesta a la pregunta anterior.

Apocalipsis 21:10 Y me llevó en el Espíritu a un monte grande y alto, y me mostró la gran ciudad santa de Jerusalén,(J) que descendía del cielo, de Dios,

“Y fue llevado en el Espíritu”, es decir que le mostrará la esposa del Cordero y que ésta es Espiritual.
Luego dice: “y me mostro la gran ciudad santa de Jerusalén”… ¡un momento!...., dijo que le iba a mostrar a la esposa. ¿Entonces porque le muestra a la ciudad de Jerusalén? Se la muestra porque la esposa del Cordero y la ciudad santa de Jerusalén son la misma.


Vamos a Génesis para ver que paso con Noé.


Gen 6:13 Dijo, pues, Dios a Noé: He decidido el fin de todo ser, porque la tierra está llena de violencia a causa de ellos; y he aquí que yo los destruiré con la tierra.

Notemos en este pasaje que el problema no era la tierra, sino la violencia de los impíos. La tierra no tiene problemas, el problema lo tienen quienes la habitan.
Gen 6:14 Hazte un arca de madera de gofer; harás aposentos en el arca, y la calafatearás con brea por dentro y por fuera.
Gen 6:15 Y de esta manera la harás: de trescientos codos la longitud del arca, de cincuenta codos su anchura, y de treinta codos su altura.
Gen 6:16 Una ventana harás al arca, y la acabarás a un codo de elevación por la parte de arriba; y pondrás la puerta del arca a su lado; y le harás piso bajo, segundo y tercero.

El arca medía trescientos codos, más o menos dos canchas de futbol aproximadamente.
Pero imaginémonos esta historia: Si un viejo que consideraríamos loco, empezara todos los días desde temprano a martillar y cortar árboles para construir el arca, y él dijera a gran voz todo el tiempo “¡amigos, vecinos, vengan a ayudarme a construir esta arca, porque va a llover!” ¿Le haríamos caso? Creo que diríamos: “¡ya empezó otra vez este viejo a fastidiar con el serrucho y el martillo desde las cinco de la mañana con el ruido, viejo loco, antipático, como se atreve desde temprano a fastidiar!” Le preguntaríamos: ¿Para dónde vas viejo? El contestaría: ¡A comprar clavos! ¿De dónde vienes? ¡De la ferretería! ¿Le ayudaríamos?

¡Qué problema!, porque el que no le ayudo en aquel tiempo, “se quedo”.
Y como en los días de Noé, serán los días de la venida del Señor, el que no ayude a construir el arca de verdad que protege al pueblo de Dios, también se queda afuera.

Debemos prestarnos los clavos y las herramientas para edificar esta verdad, la casa, la iglesia o el arca del Señor, o si no, se nos cerrará la puerta en la cara.

Creo, que por tratar de edificar la verdadera arca, la espiritual, pocos nos podrán creer, ya que esta palabra, destruye casi doscientos años de doctrina, edificada erróneamente. ¿Seremos capaces?

Cristo es el arca de Dios, El es el que edifica la casa.

CUANDO EL ARCA ESTE CONSTRUIDA TODO EL MUNDO ENTRA POR SUS PROPIOS MEDIOS. Génesis capítulos 6 y 7
Pero ahora hay que seguir esforzándonos predicando el evangelio!!!
“Como en los días de Noé, así será el tiempo de la venida del Hijo del Hombre, vendrán del norte, del sur, del este y del oeste, guiados por la voz de Dios, buscando al pueblo que carga la verdad”
“EDIFIQUEMOS EL ARCA”
“la tierra jamás será maldecida por causa del hombre”
Génesis 8:21
ELABORADO POR RENNY FINOL ( Predica de Rinaldo Texidor)

Maldiciones generacionales ¿verdad o mentiras?

Maldiciones Generacionales Por Jorge L. Trujillo

Proverbios 3:33

La maldición de Jehová está en la casa del impío; Mas él bendecirá la morada de los justos.

De tiempo en tiempo los cristianos se han visto obligados a lanzarse a las páginas de la Biblia para exponer y defender el verdadero evangelio de los ataques contra la pureza de la sana doctrina. Este es uno de esos tiempos.  En este estudio escudriñaremos un tema que está en apogeo en nuestro tiempo, ‘maldiciones generacionales’ también conocido por ‘maldiciones ancestrales’ ó ‘maldiciones familiares’. Esta nueva "doctrina" no se sostiene por sí sola sino que es parte de un esquema mayor el cual es promovido por aquellos que dicen tener ‘ministerios de liberación’. El esquema completo incluye temas como ‘guerra espiritual’, ‘sanidad interior’, ‘liberación de endemoniados’, ‘ pensamiento y confesión positiva’ y ‘prosperidad financiera’ entre otros. El centro de esta enseñanza, y lo que nos mueve a escribir sobre este tema, es que estos ministerios están dirigidos a cristianos y no a inconversos. ¡Pues según ellos, son los cristianos nacidos de nuevo quienes necesitan ser liberados de maldiciones generacionales!
Parece ser que Satanás siempre mantiene a los creyentes entretenidos con nuevos descubrimientos que ‘al parecer’ tienen fundamento bíblico sólido y hacen que la Iglesia crezca y se fortalezca pero que en realidad son ataques sutiles a la verdad de la Palabra y socavan la eficacia del evangelio.
A propósito, como es de esperarse, todos los que enseñan esta creencia dicen tener pruebas irrefutables que confirman la verdad de su doctrina. Hablan y predican de personas, especialmente creyentes, que tenían maldiciones generacionales o ancestrales y que ahora están libres. Lo más serio de este reclamo es que este movimiento está sucediendo no en iglesias que por siempre han sido reconocidas como ‘falsas’, sino que está ocurriendo en aquellas iglesias o congregaciones que son aceptadas y reconocidas como iglesias que mantienen las doctrinas centrales del cristianismo histórico y bíblico.
Pero lo que debemos de hacer como creyentes, no es mirar las experiencias, sino mirar la Palabra de Dios. Si por experiencias se hicieran válidas todas las reclamaciones, entonces tendríamos que aceptar como verdaderas todas las religiones del mundo, pues en todas ellas se hacen milagros y prodigios y se tienen muchas experiencias como prueba y testimonio. El problema está en que cuando el milagro o liberación ocurre en una iglesia aceptada, con pastores y lideres de ‘doctrina aceptable’ y sobre todo en el nombre de Jesús, entonces se hace difícil pensar que no sea verdad, ni que sea Dios mismo obrando tales cosas.
Definición
Creo que primero hace falta definir lo que se quiere decir con ‘maldiciones generacionales’. Veamos la siguiente definición presentada por ‘Apologetics Index’ (Índice Apologético):
‘Una popular, aunque aberrante enseñanza que mantiene que los problemas en la vida de un Cristiano – incluyendo enfermedad, pobreza, desastres naturales, y etcétera – pueden todos ser consecuencia de alguna maldición proferida muchas generaciones atrás. A menudo, los creyentes en esta teoría se hallan envueltos en igualmente aberrante variedad de guerra espiritual, con un énfasis no-sano y no-bíblico en los demonios. Muy prevaleciente en los movimientos ‘Palabra-de-Fe’, así como en los controversiales movimientos de renovación y avivamientos de nuestro día.’
Esta definición coincide con lo dicho por los promotores de esta creencia. Una conocida tele-evangelista sostiene en su libro ‘maldiciones generacionales’ que:
los problemas humanos tales como miedo, problemas en los pies, dolores de cabezas, migrañas, enfermedades del corazón, complejo de inferioridad, insomnio, esclerosis múltiple, auto-imagen negativa, condición nerviosa, infartos, pobreza, hijos rebeldes, familiares inconversos, preocupaciones, etc. son maldiciones.
En resumen, todas las cosas malas que ocurren ‘pueden ser’ resultado de una maldición generacional; pero más adelante veremos que la frase ‘pueden ser’ en realidad significa ‘siempre son’ para estos maestros. Y al fin de cuenta todo el mundo necesita ser liberado de tales maldiciones.
Fondo Bíblico
Como los cristianos creemos en la Biblia, los proponentes de esta teoría utilizan citas bíblicas que ciertamente pueden hacer pensar a los menos preparados bíblicamente (lo cual, lamentablemente, es la gran mayoría de los cristianos), que lo que se dice es realidad. Por cierto, no todo lo que se dice y se enseña en esta teoría es falso, pues toda doctrina por muy falsa que sea contiene algo de verdad en ella.
Cuando leemos en los siguientes textos de la Biblia, los cuales son utilizados como base principal de esta creencia, vemos que el castigo ó consecuencia negativa generacional fue establecido por Dios como por el pecado…
Éxodo 20:5
5 No te inclinarás á ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos, sobre los terceros y sobre los cuartos, á los que me aborrecen,
Éxodo 34:7
7 Que guarda la misericordia en millares, que perdona la iniquidad, la rebelión, y el pecado, y que de ningún modo justificará al malvado; que visita la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos, sobre los terceros, y sobre los cuartos.
La enseñanza principal en esta doctrina está en que las cosas malas que nos suceden son consecuencia de los pecados de nuestros antepasados. Una lista de cosas adversas, tales como las que presentamos anteriormente en este estudio se deben a esta maldición que nos llegó ‘de gratis’, simplemente por haber venido de una familia cuyo árbol genealógico fue infectado por la iniquidad. Según esta enseñanza, el árbol familiar de cualquier persona puede ser maldecido por el pecado de uno de sus miembros. Eso es lo que dice una famosa maestra:
"Alguien en un árbol familiar comienza la maldición por medio de la desobediencia"
Así que el impacto de ésta enseñanza es universal. Aquí vemos como el ‘pueden ser’ se convierte en ‘siempre son’. Si cualquier antepasado nuestro comienza la maldición solamente por desobedecer, entonces no solo algunos, sino todos los seres humanos están bajo maldición y necesitan romper tales maldiciones. Pues, ¿quien tiene antepasados que nunca hallan cometido desobediencia (pecado)? ¡Nadie!
Ahora aquí hay algo de verdad y es necesario que notemos lo que hay de cierto en esto, pues de acuerdo a la declaración bíblica de los versos que presentamos anteriormente, eso es así aun en el presente pero debido al pecado de Adán.
Romanos 5:12,14, 19
12 Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron.14 No obstante, reinó la muerte desde Adán hasta Moisés, aun en los que no pecaron a la manera de la transgresión de Adán, el cual es figura del que había de venir.  19 Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos.
El pecado de Adán trajo condenación y maldición a toda la raza humana (y la tierra - Gen. 3:17-18) y como consecuencia los hombres son considerados 'por naturaleza...hijos de ira'.  Los hombres que no vienen a Cristo en fe, siguen bajo esta condenación pero los que creen en Cristo "no están en condenación" (Romanos 5:1).  Los Cristianos han sido liberados del poder del pecado y han sido trasladados de las tinieblas al reino de Cristo.
Colosenses 1
12 con gozo dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz; 13 el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo, 14 en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados.
¿Cómo puede el hombre que ha creído en Cristo ser "LIBRADO de la potestad de las tinieblas Y TRASLADADO AL REINO DE CRISTO" y a la misma vez permanecer bajo "la potestad de las tinieblas" y VIVIENDO EN EL REINO DE DIABLO?. Cuándo el hombre cree en Cristo, Dios le da libertad del poder del Diablo, ¡ESO ES LO QUE SIGNIFICA LA SALVACION!.  Cualquier persona que esté bajo la potestad del Diablo y sus demonios en cualquier área de su vida por muy poca que sea, NO HA SIDO SALVADA y sigue viviendo en CONDENACIÓN.  Pero volviendo a las "doctrinas" de estos maestros de maldiciones, ellos no hablan mucho de ésta realidad bíblica de que el hombre CREYENTE ha sido liberado totalmente del poder del diablo y hay mucho mas en cuanto a esta enseñanza que estos maestros no revelan a sus discípulos pues si lo hacen destruyen sus propios ministerios y por supuesto sus entradas financieras, pero hablaremos de eso mas adelante.
LA INIQUIDAD
Ahora veremos un elemento que es de suma importancia para esta enseñanza. La clave principal de esta doctrina se encuentra centrada en esta palabra, ‘iniquidad’. Según ellos, esta palabra es una referencia a pecados graves y enraizados que ‘atan’ a las personas aun después de convertidas al evangelio. Estas iniquidades son identificadas como ataduras heredadas de los antepasados. Los cristianos, aún después de convertidos, pueden continuar ‘atados’ a estas iniquidades heredadas y no pueden salir de ellas ‘hasta que sean rotas todas las ataduras’.
Métodos de Limpieza
Existen varias maneras en las que las personas pueden recurrir para limpiarse de tales ataduras ancestrales.  La primera es ‘descubrir y quebrantar’, otra es ‘confesar y perdonar’ y finalmente existe el exorcismo o ‘la expulsión de demonios’ y espíritus inmundos heredados.
Descubrir y quebrantar: El principal método de limpieza en contra de las ‘maldiciones generacionales’ es la de ‘descubrir y quebrantar’ por medio de la repetición de oraciones prescritas y diseñadas para tal propósito. Así que primero hay que descubrir la realidad de las maldiciones generacionales. Para que la diagnosis sea descubierta, la persona debe de acudir a alguien que tenga un ministerio de liberación, ya sea en persona o por medio de libros o escritos. Así, entonces se determina si la persona es victima de maldiciones generacionales. Por supuesto que la mayoría de las personas van a tener algún caso donde las cosas no le han ido bien financieramente. Algún familiar en vicios de drogas o alcohol, alguna enfermedad grave en su familia como diabetes, cáncer, etc. Algún pecado que saben que deben dejar, algún antepasado que no era creyente, etc. Pero ese es el método de descubrir, y luego de descubierta la maldición, entonces se debe proceder a ser liberados.
A menudo las personas deben ser liberadas de la maldición antes de que puedan arrepentirse, pues en muchas ocasiones, el arrepentimiento es imposible porque la maldición no ha ido quebranta. Por ejemplo, el siguiente caso es citado donde una joven quería convertirse pero no podía porque estaba bajo control de espíritus inmundos por la maldición de sus antepasados. No fue hasta que la persona confesó los pecados de sus abuelos que pudo recibir salvación.
"Yo le dije a Maria que era tiempo de que renunciara a lo que su familia había hecho y a los espíritus asignados como resultado… Inmediatamente Maria bajo su cabeza y comenzó a orar en voz alta. Ella pidió perdón por su familia estar envuelta con el hombre de los pollos. Ella oró por liberación del mal. Luego pausó. “¡Él lo hizo!" Gritó ella, lagrimas de gozo bajaban por sus mejillas. ¡"El me salvo! Él está en mi corazón." Nosotros también celebramos su victoria".
Esta historia es interesante, pero ¿qué sucedería si la persona fue adoptada y no sabe de su familia natural?, ¿Que de aquellos que no saben nada de lo que su familia pasada hizo? ¿Entonces que hemos de hacer?. Además, no existe base bíblica este tipo de manejo en el evangelismo. No es sabio confiar en experiencias seculares que aparentan dar buenos resultados. La Biblia declara que el evangelio predicado, "es poder de Dios para salvación a todo el que cree" (Romanos 1:16).
Así que luego de haber descubierto que en realidad existen tales maldiciones sobre la persona, se debe de proceder a repetir oraciones de la siguiente manera para quebrantar la maldición:
"Yo cancelo toda obra demoníaca que halla sido pasada a mí de mis ancestros… Yo renuncio toda asignación satánica que sea dirigida a mi y mi ministerio, y yo cancelo toda maldición que Satanás y sus obreros hallan puesto sobre mi… Yo rechazo todos los otros sacrificios de sangre donde Satanás halla reclamado propiedad de mi"
Como se puede dar cuenta, la oración incluye proclamación sobre los espíritus demoníacos pues ellos enseñan que la manera en que la maldición pasa de generación a generación es por medio de espíritus inmundos.
Confesión y Perdón: Otro método es el de sanar las memorias. Por medio de este método se busca ‘revivir’ todas las experiencias pasadas que nos causan resentimiento y perdonar a aquellos que causaron el mal. Estas memorias suelen, según ellos, traer maldición por medio del rencor y la amargura; también se dice que los demonios pueden entrar en la persona que no perdona.
Expulsión de Demonios: Algunos casos van hasta el punto donde la persona debe ser liberada por medio la expulsión de demonios de la persona, también conocido como ‘exorcismo’ ó ‘guerra espiritual’. Estos demonios han llegado a la persona como ‘heredad’ por el pecado de sus antepasados. Según esta teoría detrás de cada pecado existe un demonio que lo causa. Cuando la persona practica un pecado, el demonio pertinente a este pecado posee al individuo y es pasado a sus descendientes naturales.
¿CRISTIANOS BAJO MALDICIÓN?
Después de haber presentado lo que esta teoría enseña, pasaremos a exponer las razones por las cuales esta debe ser rechazada y condenada por los cristianos. El estudio Bíblico nos lleva a la conclusión de que es imposible para un cristiano estar bajo maldición. Por supuesto, esto es algo que es fácil de entender para aquellos que escudriñan la Biblia y la aceptan, pero otros que han sido indoctrinados en estas doctrinas falsas se les hace muy difícil de creer, especialmente cuando sus sentimientos, emociones y ‘experiencias’ les dicen que todo esto es verdad.
¿Qué es maldición?
En primer lugar debemos de notar que la palabra ‘maldición’ no está en el ‘texto clave’ utilizado. La maldición es entonces ‘asumida’.
La palabra maldición de la manera que es usada en la Biblia tiene que ver la invocación de condenación y mal sobre alguien con el fin de traer consecuencias negativas. El primero en declarar maldición sobre un ser humano fue Dios quien también maldijo la tierra y a Satanás. Dios es el que origina la maldición ó consecuencias negativas como "castigo" por el pecado. En la ley Dios estableció una larga lista de Maldiciones (Consecuencias Negativas) por causa del pecado. Estas consecuencias negativas son de carácter tanto temporales como eternos. El hombre está bajo maldición por causa del pecado y como consecuencia su fin es ser destruido en el infierno.
¿Que es iniquidad?
Iniquidad es una palabra que Dios usa para referirse a la ‘trasgresión a su ley’. En el contexto utilizado parece que tiene que ver con la idolatría. Pero este no es el único término que se usa en la Biblia para ese pecado sino que también se usan términos como maldad, pecado, transgresión, prevaricación, etc.
¿Qué significa "visitar la iniquidad?”
La Biblia dice:
Éxodo 20:5
5 No te inclinarás á ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos, sobre los terceros y sobre los cuartos, á los que me aborrecen,
Éxodo 34:7
7 Que guarda la misericordia en millares, que perdona la iniquidad, la rebelión, y el pecado, y que de ningún modo justificará al malvado; que visita la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos, sobre los terceros, y sobre los cuartos.
Los proponentes y maestros de esta teoría nos hacen pensar que la frase "que visita la iniquidad de los padres sobre los hijos" de alguna manera significa que la iniquidad (los pecados) de los padres ‘es heredada por’ ó ‘transferida a’ los hijos, pero esta interpretación está muy lejos de la verdad pues no hay razón alguna en el contexto para entretener tal idea.  Pero por supuesto, la Biblia ‘una vez torcida’ puede significar lo que cualquiera desee. Así que tenemos tres errores son detectados casi de entrada:
1.       Añaden al texto la palabra "maldición"
2.       Confunden el ‘efecto’ con la ‘causa’
3.       Cambian a Dios por Satanás
Estos errores los veremos en detalle a continuación:
El primer error que cometen estos maestros es el de añadir la palabra ‘maldición’ al texto bíblico. Es claro en otros textos que Dios declara que la maldición de la ley llegará a aquellos que quebrantan la ley, pero esta maldición no es especifica solo al pecado especifico de la iniquidad sino a ‘toda’ la desobediencia a la ley y según el texto es aplicable solo al que rompe la ley, no dice que es hereditaria:
Deuteronomio 27
14 Y hablarán los Levitas, y dirán á todo varón de Israel en alta voz: 15 Maldito el hombre que hiciere escultura ó imagen de fundición, abominación á Jehová, obra de mano de artífice, y la pusiere en oculto. Y todo el pueblo responderá y dirá: Amén.16 Maldito el que deshonrare á su padre ó á su madre. Y dirá todo el pueblo: Amén.17 Maldito el que redujere el término de su prójimo. Y dirá todo el pueblo: Amén.18 Maldito el que hiciere errar al ciego en el camino. Y dirá todo el pueblo: Amén.19 Maldito el que torciere el derecho del extranjero, del huérfano, y de la viuda. Y dirá todo el pueblo: Amén.20 Maldito el que se echare con la mujer de su padre; por cuanto descubrió el regazo de su padre. Y dirá todo el pueblo: Amén.21 Maldito el que tuviere parte con cualquiera bestia. Y dirá todo el pueblo: Amén.22 Maldito el que se echare con su hermana, hija de su padre, ó hija de su madre. Y dirá todo el pueblo: Amén.23 Maldito el que se echare con su suegra. Y dirá todo el pueblo: Amén.24 Maldito el que hiriere á su prójimo ocultamente. Y dirá todo el pueblo: Amén.25 Maldito el que recibiere don para herir de muerte al inocente. Y dirá todo el pueblo: Amén.26 Maldito el que no confirmare las palabras de esta ley para cumplirlas. Y dirá todo el pueblo: Amén.
El segundo error que cometen estos maestros es el de confundir la ‘maldición’ con la ‘iniquidad’ ó el ‘pecado’. A veces se refieren a la ‘maldición’ como la misma iniquidad ó pecado y otras veces se refieren a la maldición como ‘el resultado’ del pecado.  Es decir, se hace referencia a los términos confundiéndolos uno con otro como si fueran la misma cosa. A menudo se hace referencia al acto de pecado como si fuera la maldición misma y viceversa. He aquí esta clara confusión en el testimonio de alguien que dice haber estado bajo influencia de tales maldiciones:
Muchos de nuestros problemas de pecado se remontan a los días de nuestra niñez, sin embargo, una gran parte de nuestros problemas de pecado son actualmente heredados de nuestros padres a través de un fenómeno conocido como ‘maldiciones generacionales’. Mi propia familia sufre de la maldición generacional de la pobreza hasta el punto que, aun a pesar de la aparente prosperidad de mis padres, ellos todavía se quejan de nunca tener suficiente dinero para pagar sus cuentas –¡ tales maldiciones se remontan hasta mis abuelos! Esto es, de hecho, la razón porque la pobreza fue un gran problema para mí durante el Segundo Viento. Las maldiciones generacionales pueden ciertamente llevar al desarrollo de pecados profundamente enraizados en nuestras vidas, y la liberación milagrosa de las maldiciones generacionales son la clave para el arrepentimiento y la liberación de ciertos pecados. Yo sé que he ciertamente recibido liberación de la maldición generacional de la pobreza a través del Segundo Viento de la Bendición de Toronto. Liberación de las maldiciones generacionales a menudo puede envolver el perdón de nuestros abuelos y tatarabuelos, y podemos ser llevados a arrepentirnos en el lugar de nuestros antepasados para así romper la maldición. Mayormente, las raíces de nuestras maldiciones generacionales son reveladas a nosotros por medio de la revelación directa del Espíritu Santo – ciertamente aun más desde que abrazamos la Bendición de Toronto. [énfasis añadido]
Este error es muy peligroso porque puede llevar a la persona a concluir que en realidad el pecado que comete no es ‘su pecado’ sino el pecado que ha heredado de sus antepasados. Tal cosa es hacer a Dios mentiroso. La raza humana está en condenación a consecuencia del pecado de Adán, pero cada persona tendrá que dar cuenta a Dios por su pecado, no el de sus padres.
1 Juan 1
10 Si dijéremos que no hemos pecado, lo hacemos á él mentiroso, y su palabra no está en nosotros.
‘Visitar la iniquidad’ no significa que el pecado sería transferido de generación en generación sino que ‘el castigo ó consecuencia por el pecado’, sería transferido de generación a generación PERO existe una condición y sigue diciendo "…de aquellos que me odian."(Éxodo 20:5.)  Es decir de los que continuaban apartados de Dios. Cuando alguien se apartaba del pecado y no seguía los pasos de sus antepasados, entonces la bendición de Dios estaba disponible, "…hasta mil generaciones" (Éxodo 20:6), queriendo indicar, eternamente, mientras se obedecía a Dios.
Hace falta aclarar en este punto que la conducta 'externa' de los padres tiene influencia sobre los hijos, por eso la Biblia nos ordena "instruye al niño en su camino y cuando sea viejo no se apartará de él" (Proverbios 22:6; Efesios 6:4). Sin duda, el ejemplo de los padres, ya sea bueno o malo de afecta los hijos; pero eso está muy lejos de decir que los pecados y demonios son heredados o traspasados por vía genética y/ o reproductiva.
El tercer error tiene que ver con cambiar a Dios por Satanás. Por eso le enseñan a sus seguidores a orar así:
"Yo cancelo toda maldición que Satanás y sus obreros hallan puesto sobre mi…".
Atribuyen la obra de maldición al diablo cuando la Biblia claramente dice que es Dios mismo quien pone el castigo:
"…porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos, sobre los terceros y sobre los cuartos, á los que me aborrecen…"
Claramente: ¡No es Satanás quien está en control y quien maldice y castiga la iniquidad, es Dios mismo quien lo hace!  Aun si Satanás quisiera maldecir a los hijos de Dios, no puede hacerlo si Dios mismo no los maldice primero. Eso es exactamente lo que pasa, es Dios quien está en control aun de las acciones de los enemigos de sus hijos.  En el caso de Barac cuando pedía a Balaam que maldijera el pueblo de Dios, este, por tres veces, en vez de maldición pronunciaba bendición…
Números 22
12 Entonces dijo Dios á Balaam: No vayas con ellos, ni maldigas al pueblo; porque es bendito.
Números 23
8 ¿Por qué maldeciré yo al que Dios no maldijo? ¿Y por qué he de execrar al que Jehová no ha execrado? 9 Porque de la cumbre de las peñas lo veré, Y desde los collados lo miraré: He aquí un pueblo que habitará confiado, Y no será contado entre las gentes. 10 ¿Quién contará el polvo de Jacob, O el número de la cuarta parte de Israel? Muera mi persona de la muerte de los rectos, Y mi postrimería sea como la suya. 11 Entonces Balac dijo á Balaam: ¿Qué me has hecho? hete tomado para que maldigas á mis enemigos, y he aquí has proferido bendiciones. 12 Y él respondió, y dijo: ¿No observaré yo lo que Jehová pusiere en mi boca para decirlo?
Deuteronomio 23
5 Mas no quiso Jehová tu Dios oír á Balaam; y Jehová tu Dios te volvió la maldición en bendición, porque Jehová tu Dios te amaba.
Tal como en el caso de Barac y Balaam (lea Números 23); Cuando alguien trata de poner alguna maldición sobre los hijos de Dios, esta maldición es convertida en bendición por Dios, porque Él cuida de sus hijos y nadie les puede hacer daño pues él nos ha dado poder sobre el enemigo. Así que la idea de que tenemos que estar ‘preocupados; por los que nos maldicen y romper tales maldiciones es tonta siendo que es Dios mismo quien cuida, protege y defiende a sus hijos.
Lucas 10
18 --Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo --respondió él--. 19 Sí, les he dado autoridad a ustedes para pisotear serpientes y escorpiones y vencer todo el poder del enemigo; nada les podrá hacer daño.
El desconocimiento y la confusión, no son solo en el ámbito de los seguidores, sino que los mismos líderes de estos grupos despliegan gran ignorancia cuando hablan sobre el tema. Muestran gran falta de educación y propia hermenéutica ó principios básicos de interpretación bíblica al aplicar versos dirigidos a una situación particular del Antiguo Testamento a los Cristianos que viven bajo el Nuevo Testamento sin hacer una aplicación propia de los versos pertinentes en el Nuevo Pacto. Tales declaraciones nos dejan ver claramente que estas personas, ya sea intencional o ignorantemente, no le dicen al oyente todo el consejo de la Palabra respecto al tema de las maldiciones y los castigos generacionales.
¿PORQUE UN CRISTIANO NO PUEDE ESTAR BAJO MALDICIÓN?
La Biblia nos enseña que los Cristianos no pueden ser afectados por las maldiciones. A continuación presentamos siete razones importantísimas que nos prueban esta verdad.
El Cristiano no puede estar bajo maldición porque...
1.        El que está en Cristo es nueva criatura.
La Biblia es muy clara en que ‘si alguno está en Cristo, nueva criatura es’ (Romanos 5:1). Dios ha tomado el pasado de una persona y lo ha quitado de su cuenta. Es una nueva criatura, una nueva creación. Esto significa que es como un niño recién nacido. Cuando la Biblia habla de nuevo nacimiento, se esta refiriendo a la posición y condición del creyente frente a Dios. Este acto de regeneración le da entrada al individuo al reino de Dios por medio del lavamiento de sus pecados…
Tito 3
4 Pero cuando se manifestaron la bondad y el amor de Dios nuestro Salvador, 5 él nos salvó, no por nuestras propias obras de justicia sino por su misericordia. Nos salvó mediante el lavamiento de la regeneración y de la renovación por el Espíritu Santo, 6 el cual fue derramado abundantemente sobre nosotros por medio de Jesucristo nuestro Salvador. 7 Así lo hizo para que, justificados por su gracia, llegáramos a ser herederos que abrigan la esperanza de recibir la vida eterna.
El creyente cuando es salvo, es como un niño recién nacido, sin pecado alguno. Por medio de la regeneración ‘es lavado’ y ‘es renovado’ por medio del Espíritu Santo, el cual es derramado abundantemente sobre el o ella.
2.        Está en paz con Dios.
El pecador está en guerra con Dios, pero cuando la persona viene a Cristo, entonces ésta tiene paz con Dios. Jesús dijo:
Juan 14
26 Mas el Consolador, el Espíritu Santo, al cual el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todas las cosas que os he dicho. 27 La paz os dejo, mi paz os doy: no como el mundo la da, yo os la doy. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.
¿Que es eso de que Cristo puede dar una paz la cual el mundo no puede dar? Esto significa que esta paz es "paz con Dios". Los creyentes tienen esa paz.  Esto es importante en este tema porque estos maestros enseñan que la maldición llega a la persona de parte de Satanás, sin embargo, la Biblia dice que es Dios quien pone la persona bajo maldición como castigo por su iniquidad.
Romanos 5
1 JUSTIFICADOS pues por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo:
Si el creyente está en paz con Dios, habiendo sido declarado ‘justo’; entonces no hay razón alguna para que Dios le ponga bajo maldición por su pecado.
Romanos 5
9 Y ahora que hemos sido justificados por su sangre, ¡con cuánta más razón, por medio de él, seremos salvados del castigo de Dios!
Por cuanto el creyente está en paz con Dios y no en guerra ó rebelión contra él, no puede llevar las consecuencias por el pecado, ni temporales ni eternas, aun cuando de alguna forma ú otra peque. Esto nos lleva al próximo punto…
3.        Está libre de ‘las consecuencias’ del pecado
Dios es un Dios que castiga el pecado. Cuando Cristo murió en la cruz, él pagó por nuestros pecados, Dios no simplemente olvidó el pecado sino que ‘el mismo’, en la persona de Cristo, castigó nuestros pecados.
Isaías 53
4 Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. 5 Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados: el castigo de nuestra paz sobre él; y por su llaga fuimos nosotros curados.6 Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino: mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.
Cuando la Biblia habla de castigo por el pecado, este tiene un significado distinto al de la disciplina. La ‘disciplina’ viene con amor para corrección y restauración, pero la ira viene con odio para condenación y destrucción. El creyente del Nuevo Testamento está en una posición distinta al creyente bajo la Ley en el sentido que no tiene que cargar con las consecuencias negativas del pecado, (mas adelante veremos porque)…
Hebreos 12
5 Y estáis ya olvidados de la exhortación que como con hijos habla con vosotros, diciendo: Hijo mío, no menosprecies el castigo del Señor, Ni desmayes cuando eres de él reprendido. 6 Porque el Señor al que ama castiga, Y azota á cualquiera que recibe por hijo. 7 Si sufrís el castigo, Dios se os presenta como á hijos; porque ¿qué hijo es aquel á quien el padre no castiga? 8 Mas si estáis fuera del castigo, del cual todos han sido hechos participantes, luego sois bastardos, y no hijos. 9 Por otra parte, tuvimos por castigadores á los padres de nuestra carne, y los reverenciábamos, ¿por qué no obedeceremos mucho mejor al Padre de los espíritus, y viviremos? 10 Y aquellos, á la verdad, por pocos días nos castigaban como á ellos les parecía, mas éste para lo que nos es provechoso, para que recibamos su santificación.
La maldición implica que la ira de Dios está sobre la persona, algo que es natural para el no creyente, el que NO ES hijo de Dios, pero el creyente ya no está bajo la ira de Dios…
Efesios 2:3
Entre los cuales todos nosotros también vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos; y éramos por naturaleza hijos de ira, también como los demás.
Nótese que Pablo usa el verbo en tiempo ‘pasado’ no presente. ‘Éramos hijos de ira’ ya no lo somos.
Efesios 5:6
Nadie os engañe con palabras vanas; porque por estas cosas viene la ira de Dios sobre los hijos de desobediencia.
¡Los hijos de desobediencia son los pecadores, nunca los Cristianos!
Colosenses 3:6
Por las cuales cosas la ira de Dios viene sobre los hijos de rebelión.
Los pecadores que están sin Cristo, y desobedecen al evangelio, están bajo ira de Dios y nosotros ‘éramos’ en tiempo pasado, hijos de ira, hijos de desobediencia, hijos de rebelión, etc.; pero ya no lo somos. Ahora somos ‘amados de Dios’.
Juan 3
18 El que en él cree, no es condenado; mas el que no cree, ya es condenado, porque no creyó en el nombre del unigénito Hijo de Dios.
Así que el que cree, por la misma declaración de la Escritura "no está en condenación" lo cual es la consecuencia del pecado…
Salmos 32
1 BIENAVENTURADO aquel cuyas iniquidades son perdonadas, y borrados sus pecados.2 Bienaventurado el hombre á quien no imputa Jehová la iniquidad, Y en cuyo espíritu no hay superchería.
Por eso somos bienaventurados porque tenemos paz con Dios y nuestro pecado ¡no se nos tiene en cuenta!
4.        ¡Dios ha establecido que no será más!
El cristiano no puede estar bajo "maldición generacional" porque Dios mismo declaró que eso sería cosa del pasado. Los hijos no han de pagar mas por los pecados de los padres.
Dios había establecido cuando introdujo EL VIEJO PACTO con su pueblo que los hijos y nietos pagarían las consecuencias de los pecados e iniquidad de los padres, hasta la tercera y cuarta generación, sin embargo profetizó de que algo distinto ocurriría dentro de Israel después que volvieran del cautiverio al que habían sido llevados a causa de la suma de todos sus pecados:
Ezequiel 18 (NVI)
1 El Señor me dirigió la palabra: 2 «¿A qué viene tanta repetición de este *proverbio tan conocido en Israel: Los padres comieron uvas agrias, y a los hijos se les destemplaron los dientes? 3 Yo, el Señor omnipotente, juro por mí mismo que jamás se volverá a repetir este proverbio en Israel. 4 La persona que peque morirá. Sepan que todas las vidas me pertenecen, tanto la del padre como la del hijo. 5 »Quien es justo practica el derecho y la justicia; 6 no participa de los banquetes idolátricos en los cerros, ni eleva plegarias a los ídolos malolientes de Israel. No deshonra a la mujer de su prójimo, ni se une a la mujer en los días de su menstruación. 7 No oprime a nadie, ni roba, sino que devuelve la prenda al deudor, da de comer al hambriento y viste al desnudo. 8 No presta dinero con usura ni exige intereses. Se abstiene de hacer el mal y juzga imparcialmente entre los rivales. 9 Obedece mis decretos y cumple fielmente mis *leyes. Tal persona es justa, y ciertamente vivirá. Lo afirma el Señor omnipotente. 10 »Pero bien puede suceder que esa persona tenga un hijo violento y homicida, que no siga su ejemplo 11 y participe de los banquetes idolátricos en los cerros; que deshonre a la mujer de su prójimo, 12 oprima al pobre y al indigente, robe y no devuelva la prenda al deudor, y eleve plegarias a los ídolos e incurra en actos repugnantes; 13 que, además, preste dinero con usura y exija intereses. ¿Tal hijo merece vivir? ¡Claro que no! Por haber incurrido en estos actos asquerosos, será condenado a muerte, y de su muerte sólo él será responsable. 14 »Ahora bien, ese hijo podría a su vez tener un hijo que observa todos los pecados de su padre, pero no los imita, 15 pues no participa de los banquetes idolátricos en los cerros, ni eleva plegarias a los ídolos malolientes de Israel, ni deshonra a la mujer de su prójimo; 16 no oprime a nadie, no roba, devuelve la prenda al deudor, da de comer al hambriento y viste al desnudo; 17 se abstiene de hacer el mal, no presta dinero con usura ni exige intereses; cumple mis leyes y obedece mis decretos. Un hijo así no merece morir por la maldad de su padre; ¡merece vivir! 18 En cuanto a su padre, que fue un opresor, que robó a su prójimo y que hizo lo malo en medio de su pueblo, ¡morirá por su propio pecado!
Jeremías 31
28 Y así como he estado vigilándolos para arrancar y derribar, para destruir y demoler, y para traer calamidad, así también habré de vigilarlos para construir y plantar afirma el Señor. 29 En aquellos días no volverá a decirse:»Los padres comieron uvas agrias,y a los hijos se les destemplaron los dientes. 30 Al contrario, al que coma uvas agrias se le destemplarán los dientes, es decir, que cada uno morirá por su propia iniquidad. 
Usted se estará preguntando ¿si Dios dice que no será más, no significa eso que en un tiempo sí fue? La pregunta es válida y puede ser vista desde por lo menos dos puntos de vista.  Primero es lo que “se decía”.  Desde el principio es un trato con Israel, Dios declaró en su ley a Israel que cuando se administrara la justicia en su tierra, la culpa y la consecuencia por el pecado de cada cual sería suya. Leemos:
Deuteronomio 24:16
Los padres no morirán por sus hijos, ni los hijos morirán por sus padres; cada uno morirá por su propio pecado.
Sin embargo, Dios se reserva el derecho a castigar la nación completa por los pecados amontonados de un pueblo no arrepentido (ver Números 14:1; Deuteronomio. 5:9).  Los textos en cuestión dicen que “no se dirá más…no volverá a decirse…”; el proverbio se había repetido en Israel, particularmente en su cautividad babilónica por las tribus de Judá y Benjamín quizás como queriendo limpiarse a sí mismos diciendo que solamente estaban recibiendo el castigo por los pecados que sus padres habían cometido pero que ellos no eran culpables. La segunda forma de ver el texto es en relación con las claras amenazas que Dios hizo al pueblo de Israel en Éxodo 20:5, 34:7; Levítico 26.  Cuando leemos el libro de Daniel, el mismo profeta se habla de la relación al exilio del pueblo de Israel por setenta años en Babilonia.  Al final de este periodo, en su oración a Dios, Daniel se expresa de manera que reconoce que la maldad de sus antepasados (y los de ellos) había traído consecuencias al pueblo:
Daniel 9:16
Oh Señor, conforme a todos tus actos de justicia, apártese ahora tu ira y tu furor de tu ciudad, Jerusalén, tu santo monte; porque a causa de nuestros pecados y de las iniquidades de nuestros padres, Jerusalén y tu pueblo son el oprobio de todos los que nos rodean.
Al hacer esta oración, Daniel está llenando el pre-requisito establecido por Dios mismo antes de que ellos pudiesen volver a ocupar la tierra prometida.  Debían de “confesar su iniquidad y la de sus antepasados…”:
Levítico 26:40-42
"Si confiesan su iniquidad y la iniquidad de sus antepasados, por las infidelidades que cometieron contra mí, y también porque procedieron con hostilidad contra mí 41  (yo también procedía con hostilidad contra ellos para llevarlos a la tierra de sus enemigos), o si su corazón incircunciso se humilla, y reconocen sus iniquidades, 42  entonces yo me acordaré de mi pacto con Jacob, me acordaré también de mi pacto con Isaac y de mi pacto con Abraham, y me acordaré de la tierra.
En su oración, Daniel, aunque era hombre justo y temeroso de Dios se identificó moralmente con el pecado de su pueblo y de sus padres tal como lo requería Dios antes de traerlos de vuelta a la tierra prometida. Los libros de Esdras y Nehemías relatan el retorno y la reconstrucción del pueblo a la tierra.
Sea cual sea la interpretación que se le quiera dar a Ezequiel 18, lo cierto es que Dios dice que “nunca más” habrá razón para decir que los hijos pagan o reciben las consecuencias por los pecados de los padres o antepasados. No existe base bíblica hoy día para estar confesando los pecados de nuestros antepasados y pidiendo perdón a Dios por ellos.  Al contrario, Dios deja muy claro que “cada cual morirá por su propio pecado” y “el alma que pecare esa morirá.  El hacer oraciones de arrepentimiento de culpa por otros que no sean nuestros es desobediencia a Dios y una acción totalmente contraria a lo que Dios mismo ha establecido en su Palabra.  Como veremos en la próxima sección, el pasaje de Jeremías es de gran importancia porque habla de “aquellos días” los cuales son los días del Nuevo Pacto el cual sería establecido con Israel y Judá (Jeremías 31:31).  Ese Nuevo Pacto fue establecido por Cristo en la cruz (Mateo 26:28; Marcos 14:24) y por lo tanto es durante el tiempo presente que nosotros los cristianos que vivimos bajo el Nuevo Pacto podemos identificarnos con esa promesa de que los hijos no pagan las consecuencias de los pecados de sus padres:
Jeremías 31:29 
En aquellos días no dirán más: "Los padres comieron uvas agrias, y los dientes de los hijos tienen dentera", 30 sino que cada cual por su propia iniquidad morirá; los dientes de todo hombre que coma uvas agrias tendrán dentera…
5.       ¡El Cristiano está bajo un Nuevo Pacto!
Dios se relaciona con el hombre por medio de Pactos. Cuando Dios puso a Adán en el huerto del Edén, estableció un Pacto con él, cuando salvó a Noe con su familia, hizo pacto con Noe, cuando llamó a Abraham, hizo pacto con él, cuando llamó a su pueblo de Egipto, hizo pacto con ellos, cuando llamó la Iglesia, hizo pacto con ella. La Biblia nos declara que cuando el pecado abunda, la Gracia sobreabunda, esta es la verdad del Nuevo Pacto.
El Antiguo Pacto era condicional a la obediencia del hombre. Si este desobedecía, recibía las consecuencias negativas del pacto y la ira de Dios venía sobre él.
Deuteronomio 11
25 Nadie podrá hacerles frente. Por dondequiera que vayan, el Señor su Dios hará que todo el mundo sienta miedo y terror ante ustedes, como se lo ha prometido. 26 »Hoy les doy a elegir entre la bendición y la maldición: 27 bendición, si obedecen los mandamientos que yo, el Señor su Dios, hoy les mando obedecer; 28 maldición, si desobedecen los mandamientos del Señor su Dios y se apartan del camino que hoy les mando seguir, y se van tras dioses extraños que jamás han conocido.
Bajo el Nuevo Pacto, el hombre está representado por Cristo, quien hace que las condiciones del pacto sean cumplidas en su totalidad, por eso el hombre es libertado de las consecuencias negativas (la maldición divina) del pecado, pues esta maldición fue puesta por Dios sobre Jesús en la cruz.
HOY estamos en el Nuevo Pacto bajo la dispensación de la Gracia. Dios está salvando su pueblo y no tomándole en cuenta a sus hijos sus pecados. Ya no estamos bajo la ley, la ley ha quedado atrás para el creyente. Él ha sido justificado en la sangre de Cristo. Cristo cumplió, por su pueblo, TODOS los requisitos de obediencia y TODAS las consecuencias negativas del pecado que la ley eterna de Dios exige.
Así que es muy importante que entendamos que la condenación / sentencia establecida por Dios que decía que el hijo pagaría el pecado del padre ha quedado en el pasado CON LA LEY. Dios declara en la Biblia todo lo contrario a lo que esta teoría promueve. Ya Dios no está castigando la maldad de los padres en los hijos. No hay condenación para los que están en Cristo. ¡Eso se acabó en la cruz! con la confirmación del NUEVO PACTO bajo la gracia:
Jeremías 31 (NVI)
29 En aquellos días no volverá a decirse: »Los padres comieron uvas agrias, y a los hijos se les destemplaron los dientes. 30 Al contrario, al que coma uvas agrias se le destemplarán los dientes, es decir, que cada uno morirá por su propia iniquidad. 31 »Vienen días afirma el Señor en que HARÉ UN NUEVO PACTO CON EL PUEBLO DE ISRAEL Y CON LA TRIBU DE JUDÁ 32 No será un pacto como el que hice con sus antepasados el día en que los tomé de la mano y los saqué de Egipto, ya que ellos lo quebrantaron a pesar de que yo era su esposo afirma el Señor. 33 »Éste es el pacto que después de aquel tiempo haré con el pueblo de Israel afirma el Señor: Pondré mi *ley en su *mente, y la escribiré en su *corazón. Yo seré su Dios, y ellos serán mi pueblo. 34 Ya no tendrá nadie que enseñar a su prójimo, ni dirá nadie a su hermano: ¡Conoce al Señor!, porque todos, desde el más pequeño hasta el más grande, me conocerán afirma el Señor. Yo les perdonaré su iniquidad, y nunca más me acordaré de sus pecados.»
El problema para estas personas que enseñan que los cristianos tienen que ser librados de maldiciones generacionales, es que Dios mismo dice que BAJO EL NUEVO PACTO, no sería más así. Por esto, tienen que por obligación, tomar al creyente y ponerlo de nuevo bajo el yugo de la ley, echando a un lado la gracia y volviendo a las obras. Cuando Cristo vino, Él estableció UN NUEVO PACTO con su pueblo…
Hebreos 8
7 Porque si aquel primero fuera sin falta, cierto no se hubiera procurado lugar de segundo. 8 Porque reprendiéndolos dice: He aquí vienen días, dice el Señor, Y consumaré para con la casa de Israel y para con la casa de Judá un nuevo pacto; 9 No como el pacto que hice con sus padres El día que los tomé por la mano para sacarlos de la tierra de Egipto: Porque ellos no permanecieron en mi pacto, Y yo los menosprecié, dice el Señor. 10 Por lo cual, este es el pacto que ordenaré á la casa de Israel Después de aquellos días, dice el Señor: Daré mis leyes en el alma de ellos, Y sobre el corazón de ellos las escribiré; Y seré á ellos por Dios, Y ellos me serán á mí por pueblo:11 Y ninguno enseñará á su prójimo, Ni ninguno á su hermano, diciendo: Conoce al Señor: Porque todos me conocerán, Desde el menor de ellos hasta el mayor. 12 Porque seré propicio á sus injusticias, Y de sus pecados y de sus iniquidades no me acordaré más. 13 Diciendo, Nuevo pacto, dio por viejo al primero; y lo que es dado por viejo y se envejece, cerca está de desvanecerse.
Mateo 26/ Lucas 22
27 Y tomando el vaso, y hechas gracias, les dio, diciendo: Bebed de él todos; 28 Porque esto es mi sangre del NUEVO PACTO, la cual es derramada por muchos para remisión de los pecados. 29 Y os digo, que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta aquel día, cuando lo tengo de beber nuevo con vosotros en el reino de mi Padre.
Apocalipsis 1
4 Juan á las siete iglesias que están en Asia: Gracia sea con vosotros, y paz del que es y que era y que ha de venir, y de los siete Espíritus que están delante de su trono; 5 Y de Jesucristo, el testigo fiel, el primogénito de los muertos, y príncipe de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos ha lavado de nuestros pecados con su sangre, 6 Y nos ha hecho reyes y sacerdotes para Dios y su Padre; á él sea gloria é imperio para siempre jamás. Amén.
Ninguno, puede decir HONESTAMENTE delante de Dios que lo que está sufriendo en el presente es por consecuencia ‘de maldición’ por los pecados de sus antepasados, ¡NADIE!. Dios mismo dice que no será mas así EN EL NUEVO PACTO. El predicar, creer y afirmar tales cosas es hacer a Dios mentiroso. Lo cierto es que nadie puede decir que vive una vida de adulterios porque lo heredó de sus antepasados. La obra de la cruz de Cristo fue una obra completa. Como ya hemos dicho y vale la pena repetir, Cristo llevó nuestra culpa y sufrió nuestro castigo. Si, él sufrió en nuestro lugar, por eso no hay condenación para nosotros que estamos en Cristo Jesús.
Gálatas 3
12 La ley también no es de la fe; sino, El hombre que los hiciere, vivirá en ellos. 13 Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición; (porque está escrito: Maldito cualquiera que es colgado en madero:) 14 Para que la bendición de Abraham fuese sobre los Gentiles en Cristo Jesús; para que por la fe recibamos la promesa del Espíritu.
Ya no hay mas maldición para los cristianos. Pues la paga por su pecado ha sido satisfecha en la cruz donde Cristo mismo estableció para nosotros UN NUEVO PACTO de relación con Dios por medio de su sangre.
6.        ¡Está bendecido con toda bendición de parte de Dios!
Además de NO estar bajo maldición, ya que Cristo mismo fue hecho maldición por nosotros, los Cristianos están bendecidos con toda bendición espiritual. La razón por la que Cristo estableció un NUEVO PACTO fue para que la bendición llegase a nosotros….
1 Corintios 10
15 Como á sabios hablo; juzgad vosotros lo que digo. 16 La copa de bendición que bendecimos, ¿no es la comunión de la sangre de Cristo? El pan que partimos, ¿no es la comunión del cuerpo de Cristo?17 Porque un pan, es que muchos somos un cuerpo; pues todos participamos de aquel un pan.
Gálatas 3
13 Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición; (porque está escrito: Maldito cualquiera que es colgado en madero:) 14 Para que la bendición de Abraham fuese sobre los Gentiles en Cristo Jesús; para que por la fe recibamos la promesa del Espíritu.15 Hermanos, hablo como hombre: Aunque un pacto sea de hombre, con todo, siendo confirmado, nadie lo cancela, ó le añade.
Efesios 1
2 Gracia sea á vosotros, y paz de Dios Padre nuestro, y del Señor Jesucristo. 3 Bendito el Dios y Padre del Señor nuestro Jesucristo, el cual nos bendijo con toda bendición espiritual en lugares celestiales en Cristo: 4 Según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él en amor;
Ahora, es imposible que estemos bendecidos y maldecidos a la misma vez. Bajo la ley de Moisés, las maldiciones y las bendiciones eran posiciones ‘mutuamente exclusivas’, hoy todavía lo son. Así que si el creyente está bendecido (perdonado) por Dios, es imposible que al mismo tiempo, pueda estar maldecido (condenado).
7.        ¡Es familia de Dios¡.
Los creyentes no pueden estar bajo maldición porque su relación con Dios no lo permite. Dios nos ha hecho parte de su familia, adoptándonos como hijos suyos.
Efesios 1
4 Según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él en amor; 5 Habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos por Jesucristo á sí mismo, según el puro afecto de su voluntad, 6 Para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado:
Los Cristianos son adoptados por Dios y son herederos de todas las bendiciones que Él ofrece y también están en posición favorable y son santificados por Él. Además de estar santificados, sus hijos naturales de los creyentes también están en relación de pacto con Dios y son santificados y libres de maldición, pues son hijos del pacto y son santificados aun cuando uno de los cónyuges sea no creyente…
I Corintios 7
12 A los demás les digo yo (no es mandamiento del Señor): Si algún hermano tiene una esposa que no es creyente, y ella consiente en vivir con él, que no se divorcie de ella. 13 Y si una mujer tiene un esposo que no es creyente, y él consiente en vivir con ella, que no se divorcie de él. 14 Porque el esposo no creyente ha sido santificado por la unión con su esposa, y la esposa no creyente ha sido santificada por la unión con su esposo creyente. Si así no fuera, sus hijos serían impuros, mientras que, de hecho, son santos.
¿QUIÉN ESTA BAJO MALDICIÓN?
Primeramente el Diablo.  En Génesis 3:14-15 Dios maldijo a la serpiente que es Satanás:
Génesis 3
14 Y Jehová Dios dijo a la serpiente: Por cuanto esto hiciste, maldita serás entre todas las bestias y entre todos los animales del campo; sobre tu pecho andarás, y polvo comerás todos los días de tu vida.
En segundo lugar y como consecuencia, todos los que están bajo el dominio del Diablo son malditos juntamente con él.  Los únicos que están bajo maldición son los que no han nacido de nuevo por medio de la obra LIBERTADORA del Espíritu Santo. Están bajo la maldición de Adán, y todo el peso de la Ley, y su fin es el infierno ardiendo.  Todo el que no está en Cristo siendo así libre de condenación y de maldición está en Adán y por lo tanto está en condenación, muerte y maldición (Romanos 5).
Mateo 25
40 El Rey les responderá: 'Les aseguro que todo lo que hicieron por uno de mis hermanos, aun por el más pequeño, lo hicieron por mí.' 41 "Luego dirá a los que estén a su izquierda: Apártense de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. 42 Porque tuve hambre, y ustedes no me dieron nada de comer; tuve sed, y no me dieron nada de beber;
Ningún maldito tendrá entrada al reino celestial de Cristo. Así que esta teoría de ser cierta pone un gran peso sobre la comunidad cristiana en general y crea duda acerca de la salvación de aquellos cristianos que han vivido y muerto en pobreza, problemas, enfermedades, dificultades y adversidades de todo tipo sin siquiera saber que estaban bajo maldición. Entonces no tienen esperanza alguna ni entrada alguna al cielo, aunque creían en Cristo.
Salmos 37
22 Porque los benditos de él heredarán la tierra; Y los malditos de él serán talados.
Si algún ‘llamado cristiano’ dice estar bajo maldición, esta persona no necesita pronunciar oraciones ni ponerse bajo el ministerio de liberación de ninguna persona, necesita arrepentirse de todo corazón, reconocer SU pecado ante Dios y poner sobre él su carga. Este es el problema que tienen los predicadores de esta teoría, prefieren decirle a sus seguidores que son salvos pero que siguen siendo malditos, en vez de predicarles el evangelio de salvación para que sean salvos.
El problema además parece estar centrado en la ambición terrenal y los bienes materiales. Dios dice que debemos buscar las cosas de arriba y todo lo demás nos será añadido…
Mateo 6
19 No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladronas minan y hurtan;20 Mas haceos tesoros en el cielo, donde ni polilla ni orín corrompe, y donde ladrones no minan ni hurtan:21 Porque donde estuviere vuestro tesoro, allí estará vuestro corazón.22 La lámpara del cuerpo es el ojo: Así que, si tu ojo fuere sincero, todo tu cuerpo será luminoso:23 Mas si tu ojo fuere malo, todo tu cuerpo será tenebroso. Así que, si la lumbre que en ti hay son tinieblas, ¿cuántas serán las mismas tinieblas?24 Ninguno puede servir á dos señores; porque ó aborrecerá al uno y amará al otro, ó se llegará al uno y menospreciará al otro: no podéis servir á Dios y á Mammón.25 Por tanto os digo: No os congojéis por vuestra vida, qué habéis de comer, ó que habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir: ¿no es la vida más que el alimento, y el cuerpo que el vestido?26 Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni allegan en alfolíes; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No sois vosotros mucho mejores que ellas?.27 Mas ¿quién de vosotros podrá, congojándose, añadir á su estatura un codo?28 Y por el vestido ¿por qué os congojáis? Reparad los lirios del campo, cómo crecen; no trabajan ni hilan;29 Mas os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria fué vestido así como uno de ellos.30 Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana es echada en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más á vosotros, hombres de poca fe?31 No os congojéis pues, diciendo: ¿Qué comeremos, ó qué beberemos, ó con qué nos cubriremos?32 Porque los Gentiles buscan todas estas cosas: que vuestro Padre celestial sabe que de todas estas cosas habéis menester.33 Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.34 Así que, no os congojéis por el día de mañana; que el día de mañana traerá su fatiga: basta al día su afán.
CONCLUSIÓN
La Biblia, especialmente en todo el Nuevo Testamento, no nos ofrece indicativo alguno ni por ejemplo, ni por orden, ni por advertencia, ni por implicación de que los cristianos nacidos de nuevo han estado, están o estarán alguna vez bajo el poder de alguna maldición; por lo tanto, se debe rechazar tal idea y doctrina como falsa y en contra de la Palabra de Dios.
La Iglesia debe centrar sus fuerzas en la predicación del Evangelio, resistiendo al diablo en su ataque por medio de la esperanza en Dios, la fe, la oración y vidas puras con obras dignas de arrepentimiento. "Porque EL EVANGELIO ES PODER DE DIOS PARA SALVACIÓN" (Romanos 1:16) Por lo tanto si el evangelio no puede salvar a una persona del poder de la maldición del pecado, nada lo podrá hacer.
¡AMEN!  
   

Gálatas 3  
2 La ley también no es de la fe; sino, El hombre que los hiciere, vivirá en ellos. 13 Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición; (porque está escrito: Maldito cualquiera que es colgado en madero:) 14 Para que la bendición de Abraham fuese sobre los Gentiles en Cristo Jesús; para que por la fe recibamos la promesa del Espíritu.  

Bibliografía y Citas:  
i  Palabras de Marilyn Hickey - Citado en ‘Are Christians Cursed?’ ii Break The Curse, Articulo de Internet - Marilyn Hickey Ministries iii Curses, Articulo en "Latin American Evangelist" iv  Neil T. Anderson, The Bondage Breaker. Eugene, Ore.: Harvest House Publishers, 1990, pg. 107.    citado en DEMONS, DEMONS,WHERE ARE THE DEMONS? THE UNCHANGED AND UNCHANGING    NEIL ANDERSON by G. Richard Fisher  

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Escrito: 03/2002